Wednesday 30 September 2026
Amnistía Internacional documenta tortura y abuso de militares contra migrantes en Ceuta
3 minutos de noticias · Sociedad
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Amnistía Internacional ha documentado 22 casos de tortura, palizas, humillaciones y abusos de militares españoles contra más de 65 migrantes y solicitantes de asilo en Ceuta, incluyendo menores y mujeres. La organización ha pedido una investigación independiente inmediata de los hechos.
La organización acusa a miembros de Regulares y Legión de 22 casos de violencia documentada contra personas migrantes y solicitantes de asilo en la ciudad autónoma, tras una visita entre el 10 y 15 de septiembre. Los investigadores entrevistaron a más de 65 personas, incluyendo menores y mujeres, recibiendo testimonios de palizas, acoso, humillaciones, robo de dinero y destrucción de teléfonos móviles.
Amnistía Internacional documentó visualmente cuerpos magullados y lesiones compatibles con golpes de defensas rígidas y porras reglamentarias. Dos jóvenes marroquíes presentaban lesiones en la cabeza que podían constituir conmociones cerebrales; uno afirmó haber sido obligado a arrodillarse antes de ser golpeado. Otro aseguró llevar 25 días sin poder caminar tras ser empujado por un militar desde una altura elevada.
Dos chicos más, uno marroquí y otro argelino, fueron golpeados con porras y puñetazos mientras estaban inmovilizados con bridas de sujeción. Uno relató: “Me pusieron bridas y me metieron en el maletero. Cuando me sacaron, me amordazaron la boca y me pegaron la cara contra un árbol, y así me pegaron porrazos y puñetazos. Cuando terminaron, me tiraron por un terraplén”.
Según testimonios confirmados por videos, algunos militares actuaron de noche y encapuchados, rociando la cara y el cuerpo con espray irritante antes de proceder a expulsiones sumarias a través de la valla del Tarajal, fronteriza con Marruecos.
Las prácticas denunciadas incluyen insultos y amenazas constantes, impedir dormir por la noche, obligar a jóvenes a raparse el pelo, obligar a personas musulmanas a arrodillarse para besar una cruz cristiana, golpes brutales en cabeza y espalda con porras y botas, y retirada de comida como castigo. Mujeres marroquíes sufrieron insultos, humillaciones y vejaciones de carácter sexual, según el informe.
El equipo de Amnistía presenció cómo militares se dirigían a inmigrantes sentados en un banco preguntándoles si eran de allí y obligándoles a marcharse. Cuando se cuestionó el motivo, respondieron: “Tenemos órdenes para que no se sientan cómodos”.
La organización documentó también hostigamiento a personas con heridas abiertas esperando atención médica en el Hospital de Ceuta, y una persona en silla de ruedas con lesiones severas que no recibió ni radiografía tras ser empujada desde más de seis metros. El equipo de Amnistía fue identificado por la Policía Nacional durante su investigación y recibió hostigamiento e insultos de militares en las puertas del hospital.
Amnistía Internacional envió cartas a los presidentes del Gobierno, Pedro Sánchez, y de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pidiendo un plan urgente de ayuda humanitaria y acogida especializada para mujeres, niñas y niños, así como una investigación “pronta, imparcial, independiente y exhaustiva” de los abusos, el apartamiento cautelar de militares implicados y la exploración de “la posibilidad de motivación racista de estos ataques”.
El informe documenta que la mayoría de migrantes no denuncian las agresiones porque temen acudir a las autoridades y que la situación se les vuelva en contra. Amine, de 18 años, fue golpeado por unos siete militares cuando estaba con un grupo de menores cerca de El Príncipe; salió herido en costado y tripa. Haitam, de 16 años, fue empujado contra un vallado y recibió patadas y bofetadas de militares “con boina roja” mientras dormía en la zona de San Antonio esperando plaza en el centro de menores Aljarafe.