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Sunday 11 October 2026

EE UU autoriza el diésel ruso hasta abril de 2027 en plena negociación sobre la guerra de Ucrania

3 minutos de noticias · Internacional

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Zelenski lo ha calificado de «regalo de cumpleaños para Putin», mientras las conversaciones de Miami sobre el fin de la guerra siguen en marcha. La licencia general número 135 de la OFAC no permite cargos en cuentas del Banco Central de Rusia en entidades estadounidenses.

Mientras los ucranianos siguen muriendo cada día bajo las bombas rusas, Donald Trump ha alcanzado con Vladimir Putin un acuerdo de suministro de diésel que abrirá una nueva vía de financiación de la invasión y puede someter a más presión y escrutinio los ataques ucranianos contra las refinerías rusas.

Estados Unidos ha autorizado temporalmente las operaciones relacionadas con la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso, incluida su entrada al mercado estadounidense, hasta el 7 de abril de 2027, pese a las sanciones impuestas contra Moscú. La licencia general número 135 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) abre esta excepción, aunque no autoriza cargos en las cuentas que el Banco Central de Rusia, el Fondo Nacional de Riqueza y el Ministerio de Finanzas ruso tengan en entidades financieras estadounidenses.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, no escondió su disgusto: «Parece un regalo de cumpleaños para Putin. Es absolutamente terrible», declaró a Axios. El líder ruso cumplió 74 años el 7 de octubre y tiene desde hoy menos razones para detener su guerra.

El acuerdo se anunció mientras negociadores de Estados Unidos, Ucrania y Europa mantenían conversaciones en Miami para consensuar una propuesta que ponga fin a la guerra. Además, debilita una de las herramientas con las que Europa y EEUU podían presionar a Rusia. «Esto beneficia a Rusia, ya que le permite matar a más personas, librar guerras durante más tiempo, tener aún menos respeto por Estados Unidos e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo», lamentó el viernes por la noche Zelenski. Ese mismo sábado por la mañana, Ucrania informó de que los ataques aéreos rusos habían causado al menos 12 muertos en Zaporiyia, entre ellos tres niños. El balance recogido por AP situaba el número de heridos en al menos 14.

Alivio para el mercado estadounidense

Estados Unidos prohibió las importaciones de petróleo y derivados rusos en marzo de 2022, tras la invasión de Ucrania, para limitar la capacidad de Moscú de financiar esa guerra. Pero los ataques ucranianos, junto con la prohibición de exportación que impuso Rusia, han mantenido altos los precios del combustible justo antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. La urgencia de Trump tiene así una explicación económica que se mide sobre todo en votos: el gasóleo encarece el transporte de mercancías, el trabajo agrícola y la calefacción, trasladando su coste a productos que compran millones de estadounidenses. Además, la guerra con Irán ha agravado las dificultades de suministro.

Las cantidades iniciales pueden ofrecer un alivio limitado, pero para Kiev la jugada es una traición en toda regla. «Los regalos a Putin no traerán la paz ni ningún beneficio al mundo civilizado», escribió Zelenski en la red social X. «Rusia “recompensará” el gasóleo con más terror y perfidia. Permitir que Rusia venda productos petrolíferos es una inversión en una guerra que debe terminar, no prolongarse».

Previamente, Trump había anunciado que Putin se había comprometido por teléfono a suministrar diésel a los mercados estadounidense y mundial. «Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y global, y otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre», dijo Trump en las redes sociales. Añadió que Rusia suministraría un millón de toneladas después y otros tres millones en un plazo corto, en función del estado de sus refinerías. Las 300.000 toneladas equivalen a unos 2,25 millones de barriles, menos de un día de consumo estadounidense de la categoría que incluye el diésel y el combustible para calefacción. Los analistas dudan de que el anuncio garantice una reducción sostenida de los precios.

Contrapartidas y ventaja para Putin

Putin lleva años intentando erosionar las sanciones estadounidenses contra el sector energético de Moscú, y ahora ha conseguido un avance sin que Washington haya anunciado una contrapartida rusa en Ucrania. Tras la llamada, el Kremlin aseguró que Putin había enfriado la posibilidad de reanudar de inmediato las conversaciones de paz, alegando que los ataques ucranianos con drones contra Moscú durante las elecciones rusas habían frustrado esa posibilidad.

No es la primera excepción energética de Washington este año: tras el inicio de la guerra contra Irán, Estados Unidos ya había aliviado temporalmente algunas sanciones sobre el petróleo ruso. «Bajar los precios para los estadounidenses, especialmente nuestros grandes agricultores, ganaderos y camioneros, es mi máxima prioridad», explicó Trump.

Rusia había prorrogado el veto a la exportación de diésel hasta el 31 de octubre, pero el viceprimer ministro Alexander Novak anunció tras la llamada que había empezado a levantarlo anticipadamente. El aumento de los envíos dependerá también de la recuperación de las refinerías dañadas. Para Putin, el beneficio político comienza ya: obtiene una excepción a las sanciones y una oportunidad para presentar a Rusia como proveedor necesario para estabilizar la economía mundial, y puede culpar a los ataques ucranianos a las refinerías de la seguridad energética de los países consumidores.

Trump había pedido a Kiev en septiembre que frenara esos ataques, vinculándolos al encarecimiento del diésel. Ahora, la recuperación de las instalaciones rusas forma parte de una promesa presidencial dirigida a agricultores y camioneros estadounidenses, lo que da a Washington un incentivo para reclamar moderación a Ucrania. La Unión Europea mantiene sus propias prohibiciones de importación y restricciones sobre servicios relacionados con el petróleo ruso. El acuerdo ofrece a Rusia una oportunidad para recaudar más dinero para una guerra que resulta más cara y más larga de lo que esperaba.

A pesar de una grave crisis de gasolina, con escasez y colas en distintas regiones, Rusia dispone de volúmenes de diésel que puede exportar, entre ellos combustible de verano que busca vender antes del invierno.

Las conversaciones de Miami

Las conversaciones de Miami duraron seis horas, según una fuente citada por Reuters. Se habló de un plan económico de posguerra para Ucrania, de una vía para la adhesión de Kiev a la Unión Europea y de garantías de seguridad estadounidenses y europeas. En un comunicado difundido el viernes por la embajada de Ucrania en Washington, Zelenski dijo que creía que sus negociadores estaban siendo «utilizados como cortina de humo para el acuerdo», al que calificó de «decisión débil por parte de socios fuertes». «Eso no es justo en absoluto. Desde luego, no es así como deben tratarse los socios», afirmó.

Putin confirmó su disposición a suministrar petróleo y productos petrolíferos a EEUU y a los mercados mundiales. Según el Kremlin, esas ventas beneficiarán a la economía mundial en su conjunto. Putin y Trump también abordaron la resolución del conflicto de Ucrania y la situación en Irán.