Tuesday 3 November 2026
El Departamento de Justicia despliega más de mil observadores para las elecciones de medio mandato en EEUU
3 minutos de noticias · Internacional
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Los observadores se limitarán a documentar posibles infracciones, según el Departamento de Justicia, mientras demócratas y organizaciones civiles temen que el despliegue intimide a los votantes.
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Miles de observadores supervisarán este martes las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, en una jornada que se perfila como una de las más vigiladas de la historia del país. Al operativo anunciado por la Casa Blanca se sumarán dispositivos impulsados por organizaciones vinculadas a los partidos Republicano y Demócrata, así como por entidades independientes.
El Departamento de Justicia desplegará más de un millar de observadores en los 50 estados, lo que describe como el mayor operativo de control electoral de su historia, con el objetivo de «vigilar el cumplimiento de las leyes federales y proteger el derecho al voto». La medida llega después de que Trump insistiera durante años, sin aportar pruebas, en denunciar un supuesto fraude electoral y la participación irregular de inmigrantes indocumentados en las votaciones.
El anuncio ha despertado el recelo de legisladores demócratas, organizaciones de derechos civiles e incluso algunos responsables locales republicanos, que temen que el despliegue pueda intimidar a los votantes o utilizarse para cuestionar la legitimidad de los resultados.
Garantías del Gobierno
Esta semana, el propio Departamento de Justicia aclaró que no desplegará agentes del FBI ni personal de las agencias migratorias durante la jornada electoral. Además, aseguró que los observadores se limitarán a documentar posibles infracciones, sin portar armas ni interferir en las votaciones.
La labor de estos supervisores estará sujeta a la legislación electoral de cada estado, que determinará dónde podrán situarse y qué funciones desempeñar. En ningún caso tendrán autoridad para dirigir las votaciones ni intervenir en las decisiones de los electores.
Otros observadores
El Comité Nacional Republicano (RNC) desplegará observadores en 22 estados. Por su parte, responsables demócratas de Maine, Illinois y Minnesota han anunciado medidas de vigilancia para prevenir posibles situaciones de intimidación a los votantes. A ellos se suman los observadores de Common Cause y de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
Una de las novedades será la participación organizada de más de cien empleados de las oficinas demócratas del Senado, formados para actuar como observadores en nueve estados: Georgia, Carolina del Norte, Maine, Ohio, Míchigan, Texas, Iowa, Nebraska y Alaska. La iniciativa, inédita hasta ahora en el Senado e inspirada en un programa similar de la Cámara de Representantes, permitirá documentar posibles intentos de interferencia electoral tanto durante la votación como en el posterior proceso de certificación de los resultados.
«Los intentos de Trump de manipular las elecciones de mitad de mandato son los últimos suspiros de un presidente desesperado y fracasado», ha afirmado el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.
Pese al amplio despliegue y a las dudas de algunos sectores, el investigador del Centro para el Progreso Estadounidense, Ben Hovland, especialista en democracia y reforma del Gobierno, insiste en que los comicios «se llevan a cabo con transparencia». Hovland ha advertido de la proliferación de información falsa: «Lo que se está viendo es mucha información falsa. La Administración intenta confundir a la gente, pero las elecciones están organizadas por funcionarios electorales estatales y locales». Según él, los observadores podrían infringir la legislación si intentan interferir en el trabajo de los funcionarios o influir en los votantes.