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Wednesday 16 September 2026

El Parlamento Europeo carga contra Sánchez por su gestión de Ceuta y exige acelerar expulsiones

3 minutos de noticias · Internacional

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El comisario Magnus Brunner exigió en el Parlamento Europeo que España agilice las expulsiones de Ceuta usando el nuevo enfoque migratorio de la UE, mientras los socialistas españoles permanecieron prácticamente solos defendiendo la gestión de Sánchez ante críticas transversales.

En un debate en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, los socialistas españoles se quedaron prácticamente solos en su intento de justificar la actitud del gobierno de Pedro Sánchez ante la crisis de Ceuta. El comisario de Interior, Magnus Brunner, fue categórico: «debe haber una solución urgente» y consiste en que «los que no tienen derecho tienen que volver a Marruecos de forma rápida».

Brunner alentó al Gobierno español a utilizar el «nuevo enfoque en la política migratoria» ya aprobado en la UE, que prevé una respuesta mucho más contundente a la inmigración ilegal.

La resolución del jueves

El debate concluirá el jueves con la votación de una resolución que describe lo sucedido como un episodio de «guerra híbrida contra la integridad territorial de un estado miembro». La resolución recuerda la carta que 22 países enviaron después de la entrada masiva de marroquíes, reprochando a Sánchez haber realizado una «regularización masiva de inmigrantes» sin tener en cuenta repercusiones en el espacio Schengen y en el conjunto de la Unión.

Los gobiernos signatarios afirmaron que las acciones en este campo «nunca deben generar la percepción de que la entrada ilegal en la Unión Europea puede convertirse en una estancia legal».

Críticas transversales

Varios sectores reprochaban a Sánchez su actitud permisiva en la acogida de inmigrantes ilegales no solo en Ceuta, sino en general, y su resistencia a utilizar los nuevos instrumentos legales europeos.

Los pocos socialistas que intervinieron recurrieron a ataques al grupo popular, sugiriendo que las comunidades autónomas gobernadas por el PP acojan a los menores que entraron ilegalmente en Ceuta. Los socialdemócratas no españoles reclamaban solidaridad europea, aunque la tardanza del propio Gobierno español es lo que retrasó la intervención de la UE.

La portavoz principal, Iratxe García, realizó una afirmación que define el laberinto moral del debate: «si para defender Europa nos piden que aplastemos los derechos de los que no rezan como nosotros, no cuenten con nosotros».

La extrema izquierda tampoco estaba cómoda. Jaume Assens fue tan nervioso que le retiraron la palabra. La eurodiputada italiana Ilaria Salis afirmó que «Ceuta no es España, sino un residuo de la época colonial», aunque Javier Zarzalejos rebatió con firmeza y recibió aplausos.

Posición sobre Marruecos

Solo los representantes de Vox se atrevieron a señalar claramente a Marruecos, proponiendo suspender todos los acuerdos y ayudas económicas excepto el que prevé la admisión de expulsados, que «en realidad, no se cumple».

La embajada de Marruecos ante la UE envió un mensaje rechazando cualquier responsabilidad, afirmando que fue el propio Sánchez quien los exculpó, y cuestionando qué interés tendría Marruecos en provocar una crisis grave con España y la UE en un momento en que ambos refuerzan sus relaciones.

La recomendación de Brunner

En su segunda intervención, el comisario defendió el «nuevo enfoque» de la UE, señalando que «ha ayudado a reducir las llegadas» y se puede considerar un auténtico éxito. Hacia España, recomendó explícitamente «usar el pacto migratorio, el reglamento de retorno, la lista de los países seguros» en los próximos meses. Brunner mostró elogios y simpatía hacia el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, con quien se reunió.