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Friday 9 October 2026

El PP se niega a guardar un minuto de silencio por Maricarmen y el pleno de la Asamblea de Madrid acaba en bronca

3 minutos de noticias · Política

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La izquierda respondió al veto del PP con un minuto de aplausos, y el pleno terminó con acusaciones cruzadas sobre el desahucio y la política de vivienda.

La mañana era fea, sucia, turbia. La morgue de un hospital custodiaba al amanecer el cadáver de una mujer desahuciada, Maricarmen, de 87 años. El pleno de la Asamblea de Madrid de este jueves fue una jornada de cuchillos largos, en medio del shock que vive España tras su muerte.

El PP se negó a guardar un minuto de silencio, así que los partidos de la izquierda le dedicaron 60 segundos de aplausos que hicieron retumbar el hemiciclo. Los diputados de la derecha se quedaron de brazos cruzados, mirando el móvil o fingiendo que leían. Después vitorearon a la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, que acusó a Más Madrid y al PSOE de utilizar el caso de la mujer para hacer campaña electoral.

Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid, aseguró que la lucha de la izquierda continuará, con un mensaje directo en el que usó una hipérbole: «En las calles de Madrid no va a haber paz». Ayuso abrió la boca en señal de asombro: «¿Nos está amenazando, señoría?». Alfonso Serrano, secretario general del PP, le dijo desde su asiento, mirándola fijamente: «Eres una delincuente, eres una delincuente». Y Carlos Díaz-Pache, portavoz del PP, se dirigió al presidente de la Asamblea: «Me está amenazando físicamente la señora Bergerot».

Díaz-Pache, que siempre tiene que hacerle dos preguntas a Ayuso tras la intervención de la oposición, le planteó: «¿Cómo valora la celebración de la Hispanidad 2026?». Ni siquiera se habló de Íntimo, el debut editorial de Ayuso. La conmoción por la muerte de Maricarmen lo acaparó todo.

Vox, que siempre es el primero en tomar la palabra, habló de su libro sobre la inmigración. Su portavoz, Isabel Pérez Moñino, se quejó de que Ayuso culpe al partido de relacionar a los inmigrantes con la crisis habitacional: «No culpamos a los inmigrantes. Culpamos a los que han llamado a cinco millones de inmigrantes a buscar casas en un país donde no hay cinco millones de casas». Luego pidió a Ayuso que no cometa el mismo error que su partido en las elecciones generales de 2023: «El 29 de noviembre nos jugamos demasiado como para volver a cometer equivocaciones y es que para muchísimos españoles estas elecciones generales no son unas elecciones más, son su última oportunidad».

Hay algo que se gesta en Madrid poco a poco: el acercamiento entre PP y Vox. Moñino y Ayuso se han dedicado intervenciones muy duras, a veces con insultos personales, pero se detecta un cambio de tono en dos personas que saben que no les queda más remedio que entenderse. Ayuso respondió: «Pues para no ser una pinza con el Partido Socialista siempre tienen que salir a ayudarles».

No fue hasta el turno de la portavoz del PSOE, Mar Espinar, cuando el nombre de Maricarmen se oyó en la sala. «Sin la codicia de los fondos buitre, Maricarmen hubiera pasado los últimos años de su vida en paz y no con la angustia de un desahucio a sus espaldas». Advirtió a la presidenta de que, aunque siga con «sus estupideces» contra el voto por correo, no va a tapar «el voto en contra de su partido a los decretos de la vivienda». «El problema de la vivienda tiene rostros, y ayer se nos fue uno».

Ayuso le replicó: «Hay fondos buitre, mi Gobierno no contrata con ninguno y menos para vivienda social. Y luego hay políticos buitre: ustedes». Espinar tomó la iniciativa: «No me queda otra que dar las gracias a Maricarmen por abrir camino. Este aplauso va por ti». La bancada de la izquierda se puso en pie y aplaudió cerca de un minuto a la vecina desahuciada, mientras la derecha seguía sentada.

Ayuso traía un as bajo la manga. Recordó una entrevista en la que a Maricarmen le preguntaban a quién culpaba de sus problemas de vivienda y respondía «a Pedro Sánchez». Es un vídeo cortado, muy usado por la derecha, que omite que en la misma grabación la anciana culpaba también a la propia presidenta madrileña y al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida. Esta vez el aplauso fue para la presidenta: «Resulta que Maricarmen ha sido desahuciada por una ley socialista, que el Gobierno que ejecuta el desahucio de Maricarmen es el de Pedro Sánchez con la Policía Nacional, pero la culpa es de Ayuso. ¡Es genial!».

Bergerot le pidió: «Lávese la boca antes de hablar de Maricarmen». Y continuó: «Hoy es un día de tristeza, es un día de rabia. Maricarmen no debía morir, y sus responsables van a cargar con ello el resto de sus vidas. Y usted, señora Ayuso, lo único que hizo mientras ella vivía fue reírse de Maricarmen, reírse de “cuándo podía dejar de pagar el alquiler”. Tenga un poco de dignidad y pida perdón antes de responder a mi pregunta: ¿cómo valora su política de vivienda?».

Ayuso contestó: «Hable bajo, que va a despertar a los acampados de Sol. Relax». Y añadió: «Yo no me reía de Maricarmen, me reía de sus propuestas». Su partido la aplaudió largo rato. Bergerot retomó la palabra: «El día que desahuciaron a Maricarmen, algo empezó a romperse. Hoy se ha roto del todo. Hoy en España no hay consuelo para la gente buena. En las calles de Madrid no va a haber paz».

Entre los abucheos de la derecha, Ayuso replicó: «¿Cuando ustedes han dicho que no va a haber paz, nos están amenazando? ¿Físicamente? ¿Tan mal están?». No acepta que la izquierda, que lleva ocho años gobernando, le dé lecciones: «Qué sinvergüenzas». Afirmó que «Pedro Sánchez les ha tomado el pelo», porque la manifestación de Sol es en su contra, y que el presidente dijo: «A los tontos de la ultraizquierda me los como convocando». «Ustedes podrán quemar lo que quieran, pero no van a quemar la voluntad de los madrileños». Confía en que la mayoría absoluta espere a su partido en las elecciones regionales de mayo de 2027: «Están pasados de moda y se van a ir a la calle. Asúmanlo».

La crisis de la vivienda se ha manifestado con toda su crudeza en las dos últimas semanas, después de que la mujer fuera expulsada de su casa, y se vive en Madrid con más intensidad que en ningún sitio. De aquí era Maricarmen, y aquí han acampado miles de jóvenes que piden a la clase política que solucione la gravísima crisis habitacional que golpea a España. En el kilómetro cero, frente a la Presidencia de la Comunidad, han levantado un altar con un dibujo de su rostro y la frase «no se puede desalojar un recuerdo». Otro cartel dice: «Te echaron de tu casa, ahora vives en millones de corazones».

El pleno de hoy solo tuvo un nombre: el de Maricarmen.