Wednesday 16 September 2026
España recupera sus ríos como oasis urbanos con intervenciones arquitectónicas
3 minutos de noticias · Medio ambiente
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España transforma sus ríos urbanos de vertederos a oasis naturales mediante proyectos de renaturalización. El Manzanares recupera nutrias, el Llobregat y el Besòs devuelven fauna autóctona, mientras arquitectos como Enric Batlle y Margarita Jover replantean décadas de urbanismo canalizador con infraestructuras verdes y meandros recuperados.
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Los ríos españoles están siendo transformados de espacios degradados a refugios naturales gracias a proyectos de renaturalización liderados por arquitectos y paisajistas. Las nutrias han regresado al Manzanares en Madrid y al delta del Llobregat en Barcelona vuelven las tortugas de agua dulce, mientras el Besòs estrena un museo de arte urbano tras décadas siendo uno de los ríos más contaminados de Europa.
El ejemplo internacional más emblemático es el Cheonggyecheon de Seúl, que hace 25 años era una autopista contaminada con 170.000 vehículos diarios cubierta con hormigón. La capital surcoreana demolió la autopista y recuperó el río en 27 meses: hoy es un parque lineal de 11 kilómetros donde habitan garzas y carpas koi. La temperatura de la ciudad descendió varios grados, regresó la fauna y flora, y disminuyó la contaminación.
En España, el arquitecto Enric Batlle lidera desde 2007 la recuperación del Llobregat en su tramo sur, uno de los más dañados por la industrialización. «Cuando una rana apareció en el Llobregat, los biólogos fueron rápidamente a fotografiarla», recuerda. Su estudio Batlleiroig ya transformó el antiguo vertedero de 75 hectáreas del Garraf en parte de un parque natural. En paralelo, Madrid ejecuta su Bosque Metropolitano, un cinturón forestal que rodeará la capital, con el proyecto del Manantial Sur en el cauce del Manzanares.
El cambio paradigmático requiere invertir el urbanismo de un siglo: en lugar de enderezar cauces, levantar muros e impermeabilizar suelo, los arquitectos ahora expanden meandros y buscan los cauces originales. «No estamos verdeando o ajardinando, esto es otra escala», explica Margarita Jover de Aldayjover. «Se trata de recuperar la complejidad del ciclo natural del agua, porque no existe paisaje sin agua». Su estudio ya diseñó la plaza de toros inundable de Zuera (Aragón), que ganó el Premio Europeo del Espacio Público en 2002: en lugar de muros, el ruedo funciona como agujero al nivel de la ribera permitiendo que el río entre de forma controlada.
El plan para el Llobregat es ambicioso: recuperar los 270 kilómetros del río entero desde su nacimiento hasta el mar, incluyendo sus afluentes. «Cuando un río lleva agua, la capacidad de recuperar la biodiversidad es bestial», señala Batlle. El concepto de “vías azules” ya se impone en el paisajismo contemporáneo, definiendo corredores ecológicos que discurren junto al agua y se distinguen de las tradicionales vías verdes.
Proyectos como la Diagonal Verde de Barcelona existen todavía solo en renders, pero ilustran la ambición: conectar la ciudad con el Besòs mediante parques regados con agua del río, aprovechable también para campos cercanos. «Todas las ciudades deben responder al reto del cambio climático con un cambio de paradigma hacia la infraestructura verde», concluye Jover. Los ríos pasan de ser frontera y amenaza a espacio híbrido urbano-natural donde vuelven garzas, tortugas y corredores ecológicos.