Sunday 20 September 2026
Estados Unidos y Dinamarca anuncian pacto de seguridad sobre Groenlandia, pero sus alcances siguen sin aclarar
3 minutos de noticias · Internacional
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Estados Unidos y Dinamarca anuncian un pacto de seguridad sobre Groenlandia que Trump presenta como triunfo, aunque expertos dudan de que cambie sustancialmente el acuerdo de 1951 y alertan sobre riesgos para la soberanía de la isla y sus inversiones.
Estados Unidos y Dinamarca han anunciado por sorpresa un pacto de seguridad sobre la estratégica isla ártica, negociado durante meses tras las ambiciones expansionistas expresadas por Donald Trump. El acuerdo está pendiente de firmarse la semana que viene en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Trump ha presentado el pacto en sus redes sociales como una “victoria” para Estados Unidos, una lectura que contrasta con las valoraciones más cautelosas expresadas en Copenhague y Nuuk, aunque todas las partes destacan sus beneficios.
Dudas sobre los cambios reales
Los expertos apuntan a que la mayor incógnita es qué introduce de nuevo respecto al acuerdo de defensa vigente desde 1951, que ya da amplios márgenes a Estados Unidos para desarrollar actividad militar en la isla. Petter Viggo Jakobsen, profesor de la Academia de Defensa Danesa, señala que “los EEUU ya tienen amplias posibilidades de presencia militar en Groenlandia”, por lo que el anuncio de Trump de un aumento inmediato de efectivos “no significa necesariamente que se hayan otorgado mayores derechos”.
Actualmente, Estados Unidos mantiene la base Pituffik Space Base con alrededor de 150 militares, y Washington y Copenhague negocian la apertura de tres nuevas instalaciones militares en la isla.
Supervisión de inversiones y soberanía
Según Trump, el nuevo acuerdo otorga “el control permanente” y “sin fecha de caducidad”. Una de las posibles novedades sería que Estados Unidos se reserve capacidad para supervisar inversiones extranjeras en Groenlandia, en respuesta a la presencia de China en sectores estratégicos como la minería. Para Ulrik Pram Gad, investigador del Instituto Danés de Estudios Internacionales especializado en geopolítica ártica, esto “se puede convertir en una limitación de la capacidad de Groenlandia para decidir sobre sus propias inversiones”.
Los gobiernos danés y groenlandés han subrayado que el acuerdo “reconoce la soberanía del Reino de Dinamarca” y el derecho a la autodeterminación, pero expertos advierten sobre los riesgos de ceder derechos de forma “incondicionalmente para siempre”.
Compensaciones y limpieza ambiental sin aclarar
Gad también cuestiona si el acuerdo incluye compensaciones para Groenlandia, protección medioambiental y limpieza de la contaminación heredada de anteriores instalaciones estadounidenses. “Creo que nadie en Groenlandia piensa particularmente que su isla necesite defensa”, señala; en cambio, existe preocupación por el impacto ambiental de las bases.