Thursday 15 October 2026
Felipe VI pide a Marruecos «buena vecindad» desde Melilla y advierte de que España defenderá sus valores y libertades
3 minutos de noticias · Política
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Tras Ceuta, Felipe VI visitó Melilla en su primera visita a las ciudades autónomas, donde reivindicó la soberanía española y la frontera europea.
El rey Felipe VI ha pedido este miércoles a Marruecos que preserve una relación de «buena vecindad», al tiempo que ha advertido de que España está preparada para defender sus valores y libertades. Lo ha dicho en el Hotel Melilla Puerto, donde se ha reunido con la sociedad melillense en el marco de su primera visita a las ciudades autónomas.
«Debemos velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad, que mire por un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación», ha dicho el monarca, que ha recordado que los españoles son miembros de una Unión «que cree firmemente en el imperio de la ley y la dignidad humana». «Es un estándar muy alto fruto de un camino largo y difícil, pero que nadie confunda esas convicciones con debilidad. Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades», ha sentenciado.
Al igual que el martes en Ceuta, el rey ha reivindicado la soberanía española de las dos ciudades: «Aunque sea una obviedad es importante reafirmarlo: Melilla es España y Melilla es Europa. Su frontera es frontera de la Unión. Cualquier amenaza a la frontera de un Estado miembro lo es por tanto al conjunto de la Unión Europea». También ha pedido que las administraciones trabajen juntas: «Las discrepancias deben ir siempre de la mano de la unidad institucional y de la búsqueda del entendimiento». Y ha citado a la Corona entre las instituciones que deben trabajar «con esa misma conciencia del bien común».
En su discurso, el rey ha recordado que la visita estaba pendiente desde hace tiempo y ha agradecido el cariño de los melillenses. Las llaves de la ciudad que le han entregado, según ha dicho, serán «testimonio y recuerdo» de la acogida y de la «lealtad» de Melilla y del «compromiso» de la Corona con la ciudad. «Merecéis sentir más a menudo, también a través de vuestros reyes, el abrazo y la cercanía de todos los españoles. No a pesar de vivir aquí, sino precisamente por eso».
Ceuta: la primera noche de un jefe de Estado
La segunda jornada del viaje comenzó en el Parador de Ceuta, donde los monarcas pernoctaron tras reunirse con la sociedad ceutí y visitar el Palacio de la Asamblea, el colegio Vicente Aleixandre y el cementerio musulmán de Sidi Embarek. Es la primera vez que un jefe de Estado se queda a dormir en la ciudad. Desde temprano, grupos de personas se concentraron frente al hotel para despedirlos. Antes de su partida, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, aseguró que la visita «ha sido bueno para toda España».
Melilla
Los reyes llegaron en helicóptero. Frente al Palacio de la Asamblea los esperaban miles de melillenses, que coreaban: «De Ceuta y Melilla no nos moverán, porque nosotros somos españoles, no nos moverán». Los monarcas saludaron durante casi una hora, firmaron autógrafos y se hicieron fotos. La reina incluso cargó a un bebé. Después firmaron el Libro de Oro de la ciudad, donde escribieron que nunca olvidarán ese día.
En el acto estaban el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda; el Gobierno municipal; la cúpula militar y policial, y la delegada del Gobierno, Sabrina Moh Abdelkader, que fue abucheada por la multitud. Los monarcas se reunieron en el balcón con Imbroda, la ministra de Inclusión, Elma Saiz, y las autoridades militares y policiales.
Imbroda entregó a los reyes las llaves de la ciudad y el bastón de mando. Aseguró que con esta visita «comienza una nueva Melilla» y que «Melilla no es de España, es España». «En Melilla comienza España y comienza Europa», añadió. Valoró el «alto grado de compromiso» del rey con la crisis migratoria que vive Ceuta desde finales de julio, cuando más de 80.000 personas cruzaron irregularmente la frontera desde Marruecos. «Nos hemos sentido muy respaldados», dijo, aunque esperaba «una respuesta firme». Reconoció que la entrada masiva fue un hecho excepcional y recordó la entrada de inmigrantes en Melilla en 2021, un antecedente que, según lamentó, no sirvió de experiencia para Ceuta. «Nadie puede violentar la soberanía territorial de nuestra nación sin esperar consecuencias», sentenció.
Por la tarde, los monarcas visitaron el colegio Pintor Eduardo Morillas, de 900 alumnos, donde conviven estudiantes de las cuatro confesiones de la ciudad: cristiana, musulmana, judía e hindú. Vieron un aula con un proyecto para alumnos con trastorno del espectro autista, otra con niños de cinco años haciendo manualidades de Halloween y otra de primaria.
Con la jornada de este miércoles termina el viaje, que llega dos meses y medio después de la entrada masiva en Ceuta. La última visita de un jefe de Estado a Ceuta y Melilla había sido en 2007, la única que hizo Juan Carlos I durante sus 39 años de reinado.