Friday 30 October 2026
La AITAT estima que el AVE y el Iryo chocaron en Urda a entre 160 y 200 km/h
3 minutos de noticias · Sucesos
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El primer informe de la AITAT recoge las primeras 24 horas de investigación: las cajas negras ya se han retirado y se analizan las averías del sistema LZB que precedieron a la colisión. El informe final tendrá un plazo de hasta un año.
El primer informe de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) sobre el accidente de Urda, que ha provocado 69 muertos y centenares de heridos, estima que la colisión se produjo a una velocidad de “entre 160 y 200 km/h”. El dato concreto está pendiente de revisar el “registrador jurídico embarcado” del convoy, algo así como su caja negra.
El documento, publicado en la web de la AITAT con la información recabada en las primeras 24 horas, indica que la colisión tuvo lugar a las 8:53 horas del miércoles, en la vía 2 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. El Iryo estaba parado a la entrada de la estación de Urda, con ocho vehículos, 147 viajeros y 5 tripulantes. El AVE, de ocho coches, llevaba 379 viajeros y 7 tripulantes.
El coche 8 del AVE quedó “empotrado” en el coche 1 del Iryo, y ambos “volcados y girados al pie del terraplén de la vía”. El coche 3 del tren de Renfe, antepenúltimo en el sentido de la marcha, fue “atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque”. Del Iryo descarrilaron todos los coches salvo los dos primeros, y cayeron por el terraplén el de cola (el 1) y los coches 2 y 3.
En cuanto a las pesquisas, la primera notificación llegó a las 9:10 del miércoles. Tres investigadores llegaron a la “zona cero” sobre las 12:15 horas, tomaron fotografías, interrogaron a los testigos y se desplazaron al Puesto Local Operativo de Urda para recoger los registros de eventos del enclavamiento. Un segundo equipo, con el director de investigación técnica de accidentes ferroviarios y un consejero del sector, inspeccionó en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif en Atocha el puesto del responsable de circulación del tramo. Revisaron el libro de telefonemas, los registros videográficos y las grabaciones de las comunicaciones previas a la colisión.
La AITAT aún no ha podido hablar con los responsables de circulación ni con los maquinistas, que no están “en condiciones de someterse a entrevistas”. Este jueves se retiraron los registros embarcados de los trenes, “si bien en algunos casos el estado de los vehículos ha dificultado el acceso”. La Guardia Civil los custodia a la espera del volcado en el Tribunal de Instancia de Orgaz, que instruye la investigación.
El informe recoge que, desde las 8:31 horas, se produjo una “situación degradada” a partir de la avería del sistema LZB. Los trenes pasaron a circular al amparo del Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), sin la intervención de ese sistema informático. “Para gestionar la situación, el CRC y los maquinistas tuvieron que intercambiar una serie de información e instrucciones, a través de telefonemas. La cadena de averías, instrucciones y acciones eventualmente habrían conducido a la colisión, sin que hubiesen actuado las barreras mitigadoras necesarias”, señala la AITAT.
La autoridad advierte de que es pronto para determinar qué pasó exactamente: “todas las hipótesis con respecto a las posibles causas y factores que pudieron influir en el suceso están abiertas”. Analizará los motivos y circunstancias del accidente, así como factores ambientales, organizacionales y procedimentales, y las averías del LZB que llevaron a la situación de riesgo. Las siguientes fases podrán incluir entrevistas, inspecciones de otras instalaciones o del material rodante y la revisión del mantenimiento. La AITAT dispone, en principio, de un año para publicar el informe final.
Por último, la autoridad agradece “la colaboración” de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de las empresas afectadas, entre ellas Iryo, Renfe, Adif, Actren e Hitachi, y asegura que los investigadores han podido trabajar “sin verse obstaculizados”.