Saturday 24 October 2026
La Fiscalía Anticorrupción ve indicios de malversación de Zapatero por unas joyas saudíes no entregadas a Patrimonio
3 minutos de noticias · Política
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La Fiscalía valora en 1,3 millones de euros las joyas halladas en el despacho del expresidente y sostiene que el posible delito no ha prescrito, al ser el plazo de 15 años.
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La Fiscalía Anticorrupción sostiene que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero pudo haber cometido un presunto delito de malversación de caudales públicos, con penas de prisión, al aceptar joyas “de muy significativo valor” de Arabia Saudí y no entregarlas a Patrimonio del Estado, “como sí hizo con otros regalos al finalizar su presidencia”.
Lo indica en un escrito al que ha tenido acceso Europa Press. En la relación de regalos recibidos por Zapatero durante su mandato no figuran las joyas halladas en su despacho, tasadas preliminarmente en 1,3 millones de euros y que el expresidente atribuyó a un detalle de Arabia Saudí. El acta de entrega tuvo lugar el 1 de marzo de 2012 y en ella sí figura un reloj de sobremesa con esmeraldas del rey Abzulazid Al Saud, pero no las joyas encontradas en la oficina de Zapatero el 19 de mayo de 2026.
Según la Fiscalía, con ese escrito “Zapatero viene a reconocer que siendo presidente del Gobierno aceptó unas joyas de muy significativo valor y que no los entregó a Patrimonio del Estado, como sí hizo con otros regalos al finalizar su presidencia”. De ser cierta su versión, el origen de las joyas “podría implicar la comisión de un delito de malversación de caudales públicos cometido” por el expresidente.
Con todo, “de alcanzar veracidad” la versión de Zapatero, “fue la recepción de las joyas en junio de 2007 en el Palacio de la Moncloa, por quien era el presidente del Gobierno, lo que convirtió esos efectos en caudal público, del que presuntamente se apropió con ánimo de lucro, al finalizar su mandato, al excluir y ocultar tales joyas de los efectos que sí declaró y entregó a Patrimonio del Estado”.
La Fiscalía añade que “el delito de malversación no puede considerarse prescrito”, ya que el plazo es de 15 años y Zapatero excluyó esas joyas de los efectos que entregó a Patrimonio del Estado el 1 de marzo de 2012, tras concluir su mandato.
Una carta a Arabia Saudí “sin acuse de recibo”
La incautación de las joyas por la Policía llevó al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama a investigar a Zapatero por presuntos delitos fiscal y de contrabando. Además, el instructor le atribuye el liderazgo de una supuesta red de tráfico de influencias en torno al rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia.
Zapatero alegó que las joyas fueron un regalo que recibió, siendo presidente del Gobierno, con motivo de la visita oficial a España del rey de Arabia Saudí entre el 18 y el 19 de junio de 2007. Lo aceptó “por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto” hacia el monarca.
El expresidente justificó su tardanza en dar explicaciones por haber enviado, el pasado mes de junio, una carta al jefe de protocolo de la Corte Real de Arabia Saudí, a través de la Embajada y “sin que figure acreditación sellada de la alegada presentación”, según Anticorrupción.
La Fiscalía considera “poco creíble el afán explicativo que Zapatero parecía tener cuando declaró como investigado el 18 de junio de 2026, porque ni tiene acuse de recibo de tales cartas ni el 18 de junio mencionó que dos días antes supuestamente había escrito una misiva a la Embajada de Emiratos”.
Recuerda que la defensa del expresidente propuso una comisión rogatoria a Arabia Saudí para corroborar sus gestiones. Anticorrupción ve “escueta” la justificación de esa petición, que a su juicio habría supuesto “un puro ejercicio de automatismo procesal” y que habría dado por buena “su versión del origen de las joyas”. “Es injustificado que el juzgado emita una comisión rogatoria a un país en el que, según su versión, no se entregaron los bienes y en relación con un monarca, al parecer, ya fallecido, por cuanto el foco no debe ponerse en ese país, sino en España y más concretamente en la sede de la Presidencia del Gobierno que es donde, según él, las controvertidas joyas le fueron entregadas”, arguye.