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Saturday 19 September 2026

La operación de desalojo en Ceuta fracasa cuando 2.000 inmigrantes desde las lomas se lanzan al campamento del puerto

3 minutos de noticias · Sociedad

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El Gobierno intentó desalojar las playas de Ceuta hacia un campamento en el puerto, pero la operación fracasó cuando miles de inmigrantes que aguardaban en las lomas se lanzaron hacia la instalación, colmando sus plazas antes de que llegaran quienes dormían en las playas. Las autoridades reconocen que hay entre 13.000 y 20.000 inmigrantes irregulares en una ciudad de 85.000 habitantes.

El intento del Gobierno de vaciar las playas del Trampolín y Benítez en Ceuta terminó en fracaso parcial. Mientras la Policía y la Guardia Civil se disponían a trasladar ordenadamente a los inmigrantes desde las playas a un campamento en el Muelle Oeste del puerto, aparecieron otros 2.000 inmigrantes emboscados en las lomas que se lanzaron a toda prisa hacia la instalación.

El operativo comenzó alrededor de las 6.30 horas. Los Grupos de Respuesta Rápida (GRS) de la Guardia Civil, apenas diez guardias, se encontraron de repente con 800 inmigrantes a toda prisa. Un GRS describió lo ocurrido: “Fueron bastante obedientes al inicio. Éramos pelotón y medio para controlar a 2.000 personas. No sentimos peligro ninguno. Los inmigrantes no exhibían formas agresivas”. Levantaron las manos y se pararon, pero la avalancha colapsó cuando llegaron las Unidades de Intervención Policial (UIP), que tomaron la cabeza de la masa.

“Los focos encendieron la llamada”, relata un oficial. Eso desbordó a los Cuerpos de Seguridad apenas iniciado el traslado. Los inmigrantes esperados fueron desalojados por otros que llevaban 50 días en las lomas aguardando su oportunidad. La mayoría de quienes dormían en el Trampolín y Benítez sigue donde estaba, porque los 2.000 nuevos ya ocupaban las 1.700 plazas disponibles en el campamento.

“La gente que estaba en la playa no le dio tiempo a entrar al nuevo campamento, porque ya tenían 2.000 tíos delante. La desesperación va creciendo porque con la apertura de cada instalación la gente se va quedando sin plaza y cada día que pasa es peor”, reconocen fuentes implicadas en el operativo. Hubo “cierta falta de coordinación entre Policía y Guardia Civil”, aunque lo que sacudió la estrategia fue la aparición de esos 2.000 emboscados.

El Gobierno admitía ayer que hay otros 3.000 inmigrantes por alojar tras el fracaso del operativo. El presidente Sánchez había anticipado días antes que pretendían llegar a 10.000 plazas, pero las autoridades de Ceuta elevan la cifra a al menos 13.000 como “pronóstico conservador”. Ámbitos de seguridad y abogacía privada valoran que podrían ser entre 15.000 y 20.000 los irregulares que permanecen en una ciudad que no llega a los 85.000 habitantes.

El campamento del Muelle Oeste, levantado tras semanas de batalla administrativa entre la ciudad autónoma y el Gobierno (y tras un freno judicial ordenado por la Audiencia Nacional), representaba una oportunidad para quienes llevaban 50 días a la intemperie. Sin embargo, la mayoría de quienes emergieron el viernes de “la nada” eran menores de edad, lo que encarece hasta lo imposible cualquier expulsión.

Un niño de menos de tres años pateaba un balón por los callejones entre infraviviendas del Trampolín ese viernes al mediodía, mientras miles seguían ocupando un espacio que las autoridades pretendían vaciar. La crisis sigue sin cierre visible.