Skip to content
Castellano

Thursday 24 September 2026

Las explicaciones tardías de Zapatero sobre las joyas no convencen a los investigadores

3 minutos de noticias · Sucesos

The news is only available in Spanish.Read it in Spanish

Zapatero declara que las joyas valoradas en 1,3 millones de euros encontradas en Moncloa fueron un regalo personal del rey saudí en 2007, pero los investigadores consideran sus explicaciones vagas y sin soporte documental. El ex presidente intenta usar la prescripción como defensa, aunque debería haber declarado el regalo a Hacienda en 2008 y violó el Código de Buen Gobierno que él mismo aprobó en 2005.

Tras más de tres meses de silencio, el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero informó ayer al instructor del caso de que las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho en el Palacio de la Moncloa fueron un «regalo estrictamente personal» del rey de Arabia Saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud con motivo del viaje oficial que realizó a Madrid los días 18 y 19 de junio de 2007, cuando Zapatero era jefe del Ejecutivo. Según su versión, aceptó las piedras preciosas por «deferencia» como «muestra de agradecimiento y respeto» del monarca.

Las joyas incluyen esmeraldas, brillantes y zafiros de Zambia y Tailandia valorados en 1,3 millones de euros. Zapatero está imputado por los delitos de fraude fiscal y contrabando en relación a estos bienes, que permanecieron guardados en la caja fuerte durante años sin ser declarados a la Agencia Tributaria. Su abogado, Víctor Moreno Catena, argumentó en el escrito que se trataba de una «atención estrictamente personal» entregada en Moncloa durante el viaje oficial del monarca saudí, intentando así «neutralizar los indicios» que actualmente pesan en la investigación.

Sin embargo, los investigadores consultados por EL MUNDO consideran que las explicaciones ofrecidas por Zapatero tras meses de silencio son «vagas, inverosímiles y no se encuentran refrendadas por ningún soporte documental». El ex presidente no ha logrado que Arabia Saudí emita certificado alguno sobre el origen de las joyas ni ha conseguido desmontar los indicios en su contra. Los investigadores rechazan la tesis de que las joyas fueran un «regalo personal» cuando, en realidad, fueron supuestamente recibidas durante un «viaje oficial» en el marco de funciones presidenciales, lo que las convertiría en bienes que deberían haber pasado al patrimonio del Estado.

Las fuentes del caso apuntan a que aceptar esas joyas podría constituir un delito de cohecho pasivo impropio, que penaliza a la autoridad o funcionario público que, en consideración a su cargo o función, admite dádivas o regalos ofrecidos. Además, aunque fuese cierto que se tratase de un regalo, tendría que haber sido declarado a la Agencia Tributaria en la declaración del impuesto sobre la renta correspondiente al año 2008. La cuota posiblemente defraudada superaría los 600.000 euros, característica que hace que el delito sea agravado.

El ex presidente Zapatero ha optado finalmente por argumentar que las joyas fueron un regalo recibido en 2007 para esgrimir la figura de la prescripción ante el juez José Luis Calama. Al estar ante un presunto delito agravado contra la Hacienda Pública, el plazo de prescripción es de diez años, contados desde 2007. Las fuentes del caso recuerdan que corresponde a Zapatero desvirtuar los indicios y no al juez recabar documentación, y añaden que Arabia Saudí es un país donde la cooperación judicial brilla por su ausencia.

Zapatero incumplió además el Código de Buen Gobierno que él mismo aprobó en 2005 como presidente del Consejo de Ministros. Ese código establecía rechazar «cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los usos habituales» y especificaba que los «obsequios de mayor significación de carácter institucional» debían incorporarse al patrimonio del Estado según la Ley 33/2003 del Patrimonio de las Administraciones Públicas.

El juez Calama ha solicitado a la joyería Yanes que realice un nuevo análisis sobre las piedras preciosas ante la sospecha de que su valor real supera significativamente los 1,3 millones de euros inicialmente tasados.