Tuesday 27 October 2026
Netanyahu y el jefe del Estado Mayor chocan por una orden militar en vísperas de las elecciones en Israel
3 minutos de noticias · Internacional
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Según Canal 12, el jefe del Estado Mayor se resistió a la orden; la media de encuestas de Haaretz da 50 escaños al bloque de Netanyahu y 54 a la oposición, lejos de la mayoría de 61.
En vísperas de unas elecciones clave para el futuro de Israel y de Oriente Medio, y posiblemente de una nueva guerra, una cafetería de moda del centro de Tel Aviv sirve matcha e iced americano bajo un clima veraniego. La sensación de paz es, en palabras de la crónica, «hecha de papel cartón». En la terraza, un joven exclamó «Deberíamos acabar con todos los árabes de este país»; una chica sentada en la mesa de al lado le recriminó que no podía hablar así en un lugar público, y el joven acabó marchándose. La protagonista del incidente, Naomi, argentino-israelí, señaló que estaban en Jafa, un barrio con población palestina.
Las elecciones, previstas para este martes, ponen a votación la gestión de Netanyahu, que busca renovar su mandato. En las últimas semanas ha alimentado el mensaje de que el régimen de los ayatolás prepara una nueva ofensiva antes de los comicios. Según la prensa, el plan del líder del Likud, segundo en las encuestas tras Gadi Eisenkot, es atacar primero. En una publicación en redes, un Tel Aviv diseñado por inteligencia artificial sufre un «segundo holocausto» a manos de una bomba nuclear iraní.
El propio Donald Trump frenó ese impulso belicista hace unas semanas y pidió a su aliado israelí que esperara hasta después de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, según informaron medios de Washington. En las últimas horas, con las urnas listas en los centros de votación, la prensa israelí reveló un nuevo intento de Netanyahu de ordenar una acción militar que, según la cúpula de Defensa, podría desatar un enfrentamiento inmediato con Irán.
Según el canal israelí Canal 12, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, se resistió a ejecutar la orden, cuyos detalles no han trascendido por la censura militar. El general pidió más deliberaciones y un documento firmado por el primer ministro que acreditara la cobertura legal de la operación. El choque se hizo evidente el domingo en la base aérea de Palmahim, en un parque natural a orillas del Mediterráneo, a escasos kilómetros de la franja de Gaza. Según la cadena, el ambiente de la reunión fue «extremadamente agrio». En la cúpula militar preocupa que el Gobierno quiera utilizar la amenaza iraní en beneficio electoral.
Netanyahu tachó la información de «tonterías» y negó cualquier pelea con Zamir. Horas antes, frente a una batería antimisiles Arrow en la misma base, había lanzado una advertencia a Teherán: «No nos pongáis a prueba. Sufriréis golpes desproporcionados».
La oposición cerró filas con el general. Eisenkot escribió en X: «Netanyahu, te estoy vigilando». El ultranacionalista Avigdor Lieberman fue más allá: «No tengo ninguna duda de que intenta arrastrar a Israel a una acción militar para impedir las elecciones. Es equivalente a una traición».
Parte de la sociedad israelí quiere castigar a Netanyahu en las urnas. Tres años después del 7 de octubre, el primer ministro sigue bloqueando una comisión estatal de investigación sobre los fallos que permitieron el ataque de Hamas. El sábado, más de 100.000 personas, según los organizadores, se manifestaron en los aledaños de la plaza de los Rehenes de Tel Aviv para pedir un cambio de gobierno. «Sólo pedimos un gobierno que proteja a los israelíes, y para ello Bibi tiene que marcharse», dijo a La Vanguardia uno de los manifestantes, Avigdor.
Las últimas encuestas dibujan un empate sin mayoría. El sondeo del diario israelí Times of Israel da 23 escaños al partido de Eisenkot, Yashar, y 21 al Likud. La media de los canales 11, 12 y 13 que elabora el diario Haaretz deja al bloque de Netanyahu con 50 diputados y a la oposición sionista con 54, lejos ambos de los 61 que marcan la mayoría absoluta en una Knéset de 120 escaños.
La llave la tienen los partidos árabes, que rondan los 14 escaños. Si la oposición quiere derrotar a Netanyahu, necesita pactar con ellos, algo que la mayoría de sus líderes mira con reticencia. Solo una vez en la historia de Israel un partido árabe, Ra’am, ha formado parte de una coalición de gobierno, en 2021.
Mañana, un Israel convulso vota sin saber si alguien decidirá lanzar misiles y, en lugar de acudir a las urnas, tendrá que regresar a los refugios antiaéreos.