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Sunday 13 September 2026

Suecia elige el domingo entre un bloque conservador que integraría ultraderechistas o el retorno socialdemócrata

3 minutos de noticias · Internacional

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Suecia vota el domingo en unos comicios muy reñidos entre el bloque de derechas del primer ministro Ulf Kristersson —que ahora integraría al ultraderechista Demócratas de Suecia en el gobierno— y la izquierda de Magdalena Andersson, con la inmigración como tema electoral central.

Suecia afronta este domingo unas reñidas elecciones generales, con sondeos que muestran cómo el bloque de derechas del primer ministro conservador Ulf Kristersson recorta cada vez más distancia con la oposición de centroizquierda de la exprimera ministra socialdemócrata Magdalena Andersson. Hace tres semanas, los partidos de Andersson aventajaban en 10 puntos a sus rivales, una diferencia que parecía casi insalvable.

Según la última encuesta del instituto Novus, el bloque de centroizquierda alcanza el 50,3% mientras que las derechas sumarían el 47,9%. La sorpresa es que el Partido Liberal, socio menor de Kristersson, lograría superar por primera vez el umbral del 4% necesario para obtener representación parlamentaria tras semanas en los sondeos por debajo.

El cambio radical: Demócratas de Suecia entraría en el gobierno

La novedad sustancial es que los Demócratas de Suecia (SD), ultraderechista, ya han pactado con los cuatro partidos del acuerdo de Tidö que esta vez formaría parte del Ejecutivo y tendría ministros.

Hace cuatro años, el Partido Moderado (conservador), democristianos y liberales aceptaron solo el apoyo parlamentario externo de SD pero rechazaron integrarlos en gobierno. Ahora la música ha cambiado. El acuerdo de Tidö, pactado en octubre del 2022 en un castillo homónimo a 125 kilómetros al oeste de Estocolmo, rompió un tabú inicial.

El Partido Liberal ha sufrido las consecuencias políticas de colaborar con SD, situándose durante semanas en encuestas por debajo del umbral electoral crítico.

SD: de extrema derecha a segunda fuerza parlamentaria

Demócratas de Suecia fue fundado en 1988 por supremacistas neonazis y se moduló desde que Jimmie Åkesson fue elegido líder en 2005. Entró en el Riksdag en 2010 y en las elecciones de 2018 cosechó el 17,5% de votos, siempre acordonado por el resto de partidos. En 2022 se convirtió en segunda fuerza parlamentaria con el 20,5%.

La hostilidad a la inmigración con tintes xenófobos permanece como gran bandera de SD e ha impregnado las iniciativas del Ejecutivo de Kristersson y la campaña electoral.

Inmigración: la pulsión del cambio de rumbo

Suecia, país que se caracterizó por acoger migrantes, viene frenando entradas desde hace años. En 2015, durante la emergencia de refugiados de Siria, Irak y Afganistán, acogió 163.000 solicitantes de asilo —la segunda cifra más alta de Europa per cápita—. En 2025 esa cifra había caído un 96%.

Desde principios de 2026, el Gobierno ofrece a residentes extracomunitarios hasta 350.000 coronas suecas (3.125 euros) por abandonar el país. Demócratas de Suecia financia una campaña de anuncios en autobuses con mensajes dirigidos a inmigrantes somalíes que dicen “¿Echas de menos Mogadiscio? La subvención para el retorno te ayudará a volver a casa”. La oposición socialdemócrata avala de modo tácito esta restricción migratoria.

Seguridad y contexto de la OTAN

Poco se ha hablado de política exterior. Suecia, con 10,4 millones de habitantes, ingresó en la OTAN en 2024 impulsada por la agresión rusa a Ucrania. Todos los partidos se toman en serio la amenaza rusa y quieren hacerle frente unidos. La contienda electoral se ha centrado en bienestar social, inmigración, delincuencia, clima y economía.