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Saturday 19 September 2026

Universidades españolas refuerzan protocolos de seguridad tras el asesinato de Claudia Tacoronte

3 minutos de noticias · Sociedad

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El asesinato de la estudiante Claudia Tacoronte en México ha expuesto deficiencias críticas en los protocolos de seguridad de los intercambios universitarios españoles. Las universidades admiten tener protocolos demasiado generales que delegan en el Ministerio de Exteriores sin supervisión efectiva de riesgos.

La muerte de Claudia Tacoronte, estudiante canaria de 21 años asesinada en México mientras realizaba un intercambio universitario, ha revelado fallos en los protocolos de comunicación y seguimiento de alumnos en programas de movilidad. La Universidad de Granada, donde estudiaba, no suspendió la movilidad pese a alertas de incremento de violencia y secuestros. Tampoco quedó claro por qué la Universidad Autónoma del Estado de Morelos no comunicó al campus español los tres asesinatos previos de alumnas, ni por qué Granada no se enteró de ellos pese a haber comunicados públicos y concentraciones de estudiantes.

Claudia se ha convertido en símbolo del estudiantado mexicano que reclama más seguridad. En España, la Universidad de Zaragoza revisa convenios, mientras Granada y La Laguna han cancelado acuerdos con Morelos. El miércoles, campus andaluces se reunirán para revisar protocolos de internacionalización.

Pedro Mercado, rector de Granada, que es quien más jóvenes exporta al extranjero y “el gran motor español de la movilidad”, admitió: “Tendremos que ponernos manos a la obra para mejorar, afinar y completar nuestros protocolos”.

Unos 44.000 estudiantes matriculados en universidades españolas salen anualmente al extranjero mediante programas de movilidad, un 22% más que hace una década. El principio de autonomía universitaria lleva a que haya casi un centenar de protocolos diferentes de estancias formativas en el extranjero. Salvo incidencias puntuales, han sido destinos seguros.

La Conferencia de Rectores (Crue) aprobó en abril una guía para elaborar protocolos de emergencias orientando a campus sobre cómo redactar normas propias. No es protocolo textual sino recomendaciones, “ya que las universidades son autónomas”. Clasifica emergencias en tres niveles: el 1 para básicas o administrativas, el 2 para enfermedades y arrestos policiales, y el 3 para “nivel crítico” como desapariciones, muertes, desastres naturales o conflictos bélicos. Para estos últimos recomienda dejar actuar a embajada o consulado.

La mayoría de protocolos universitarios recomiendan obedecer indicaciones del Ministerio de Exteriores antes y después del viaje. El Reglamento de Movilidad Internacional de Granada establece: “El Vicerrectorado seguirá las recomendaciones de viaje de Exteriores”. Los estudiantes deben darse de alta en el Registro de Viajeros del ministerio para recibir información y alertas.

Pero darse de alta no significa recibir alertas sobre cambios de riesgo, sino que funciona para emergencias graves como catástrofes naturales o conflictos bélicos. “Es más bien un instrumento para poder localizar al viajero”, explican desde Exteriores. El estudiante que quiere informarse debe hacerlo por sus propios medios o confiar en alertas universitarias, algo que no ocurrió en el caso de Tacoronte: Granada mexicana no avisó de la oleada de feminicidios.

En programas Erasmus hay más control: se obliga a participantes a tener seguro de viaje, accidentes, enfermedad grave, responsabilidad civil y defunción. El Ministerio de Universidades facilita guía con compromisos que el alumno debe suscribir antes y durante el viaje.

José Manuel Sánchez, director del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (Sepie), explica que universidades Erasmus deben firmar la carta ECHE, que incluye compromisos de seguridad. En su tiempo en cargo, la Sepie no ha denegado firma alguna ni recibido denuncia por problemas de seguridad en marco europeo.