Domingo, 25 de octubre de 2026
Brasil va a una segunda vuelta de voto ajustado, con Lula y Flávio Bolsonaro en empate técnico según los sondeos
3 minutos de noticias · Internacional
Los sondeos dan a Lula y a Flávio Bolsonaro cifras casi idénticas, y el resultado dependerá de la movilización de las próximas 24 horas, con un 14% de indecisos en la intención espontánea.
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Los candidatos a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, que busca su cuarto mandato, llegan técnicamente empatados a la segunda vuelta de las elecciones de este domingo, en lo que sería el sufragio más reñido de la historia nacional. El líder de la derecha radical y el de la izquierda se disputan sobre todo 48 millones de votos, la suma de abstencionistas, nulos e indecisos de la primera vuelta. Ni los sondeos ni los analistas pueden garantizar quién ocupará el Palacio del Planalto a partir de enero.
Según la última encuesta de Datafolha, del grupo Folha de São Paulo, encargada por el grupo Globo, Bolsonaro tiene el 47% de las intenciones de voto, frente al 46% de Lula. Al excluir los votos en blanco, nulos e indecisos, el resultado en votos válidos, la métrica que usa la Justicia Electoral para proclamar al vencedor, es un empate absoluto: 50% para cada candidato. La previsión del Instituto Vox Brasil da a Lula una levísima ventaja, 50,6% frente al 49,4% del senador. Según la ley brasileña, en un casi improbable empate numérico ganaría el candidato de mayor edad: Lula tiene 81 años y Bolsonaro, 45.
La diferencia de la primera vuelta obliga a ambos cuarteles a pelear por cada voto: Flávio superó a Lula por apenas 2,2 millones de votos (un 1,8% de margen). Como la mayoría de la población ya tiene su voto decidido, la victoria se decantará por los detalles de movilización de las próximas 24 horas. Flávio cerrará su campaña con marchas en Minas Gerais y Río de Janeiro, y Lula en São Paulo.
El instituto Quaest proyecta también un ajustado empate técnico: 45% para Bolsonaro y 44% para Lula. Su encuesta muestra estabilidad general, con el derechista radical un punto abajo, y un temor al regreso de la dinastía Bolsonaro (44%) que vuelve a superar numéricamente al rechazo a la reelección de Lula (42%). Lula amplió su ventaja entre los beneficiarios del programa social Bolsa Família, del 60% al 62%, mientras Flávio cayó al 27%. El rechazo general al presidente bajó del 53% al 47%, y mejora levemente la aprobación de su Gobierno. Lo que mantiene en vilo a los comandos de campaña es que los indecisos en la intención espontánea se han duplicado, del 7% al 14%, y dejan a ambos empatados con un 40%.
Para revertir el resultado de la primera vuelta, el Partido de los Trabajadores (PT) ha volcado sus esfuerzos en una agresiva estrategia digital calcada de la que el bolsonarismo implantó en sus campañas. El canal “Ejército de Lula” en WhatsApp, coordinado por el diputado André Janones, de un partido aliado, llega a más de diez millones de personas, frente a los dos millones de seguidores del canal de Flávio. Para Felipe Nunes, director de la encuestadora Quaest y profesor de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), esta reacción rápida ayuda a explicar la remontada en los índices.
La campaña apuesta ahora por formatos cercanos al lenguaje de internet: vídeos verticales, subtitulados y grabados en estilo selfi por parlamentarios electos, influencers y artistas de televisión brasileños e internacionales. Entre ellos destacan Pedro Almodóvar, Javier Bardem, Mark Ruffalo, Tilda Swinton y la ambientalista Greta Thunberg. El propio Lula ha empezado a grabar selfis con ayuda de Janones y de jóvenes políticos de su partido. Además, los estudiantes universitarios de todo el país, que apoyan al izquierdista, están en las calles desde el fin de la primera vuelta.
El fantasma de la primera vuelta sigue sobrevolando la contienda: el 4 de octubre, los sondeos pronosticaban una victoria de Lula que no se materializó en las urnas, mientras Flávio Bolsonaro salió al frente con una fuerza arrolladora.