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Lunes, 5 de octubre de 2026

Cataluña bate récords de lluvia con un temporal de características tropicales: dos muertos y un desaparecido

3 minutos de noticias · Medio ambiente

Cataluña registra lluvias históricas con características tropicales que dejan dos muertos, un desaparecido, 226 salvamentos y cifras récord de precipitación: 213 litros en Barcelona y 288 en Vilassar de Mar, con caudales de ríos que multiplican por 300 los de 24 horas antes.

Un aguacero sin precedentes ha azotado Cataluña durante el fin de semana con características tropicales, dejando cifras históricas de lluvia nunca antes registradas en la zona costera catalana. En Barcelona, el centro de la capital registró 213 litros por metro cuadrado, la máxima cantidad caída en la Historia en la ciudad. En otras áreas los registros fueron aún más extremos: Vilassar de Mar, en la comarca costera del Maresme, acumuló 288 litros por metro cuadrado, la zona donde más llovió, mientras que en Granollers cayeron 68 litros en apenas 30 minutos, una velocidad de precipitación extrema.

El temporal ha causado dos muertes confirmadas. En Tordera, un hombre de 75 años falleció por la caída de un muro causada directamente por los efectos de las lluvias torrenciales. En Montornès, ubicada en los aledaños de Granollers en una zona industrial y densamente poblada a solo 20 kilómetros de Barcelona, otro fallecido desapareció tras bajar a su garaje particular en busca del coche; los bomberos confirmaron el hallazgo fatal tras recibir el aviso a las 7:13 horas. Un joven desapareció tras caer a la riera de Pineda de Mar, donde los bomberos realizaron un amplio dispositivo de búsqueda sin éxito. En total, los bomberos realizaron 226 salvamentos, incluyendo rescates de varias personas de coches inundados y atrapados en el río Congost.

Los ríos desbordados evidenciaron la magnitud sin precedentes del evento. El río Besòs, que desemboca en el Mediterráneo y sirve de frontera natural entre Barcelona y Sant Adrià con Santa Coloma, alcanzó un caudal de 936 metros cúbicos por segundo con una altura de 3,5 metros, duplicando el límite máximo de seguridad establecido y multiplicando por 300 el caudal de apenas 24 horas antes del temporal. En Santa Cristina d’Aro (Girona), el río Ridaura superó los 300 metros cúbicos por segundo, un volumen equivalente a un período de retorno de 100 años. El río Daró también se desbordó en la Bisbal d’Empordà. Protección Civil emitió dos ES-Alert de riesgo de desbordamiento sobre las 9:00 horas.

Las inundaciones afectaron miles de viviendas, locales comerciales, subterráneos y garajes en toda Cataluña, de sur a norte, desde Tarragona a Girona pasando por la capital y municipios como L’Hospitalet o Cornellà. En barrios densamente poblados colindantes con Barcelona como Bellvitge, Sant Josep y Santa Eulàlia hubo graves inundaciones en calles y comercios. Testigos relataron momentos de pánico: una vecina de Granollers con 40 años viviendo en la avenida Sant Esteve describió cómo “a las 5 de la mañana la calle bajaba como si fuese un auténtico río”. Un empleado de restaurante relató la “odisea” de regresar a casa: “Estaba todo cortado, todo el pueblo era una riera… una compañera la lluvia se le llevó el coche”.

La infraestructura de transporte fue una de las más castigadas. La red de Rodalies sufrió importantes daños, con desprendimiento de un talud junto a una vía en Granollers. El Metro de Barcelona cerró varios puntos que fueron reabriendo lentamente, incluyendo estaciones emblemáticas como Sants o plaza de Cataluña. Las líneas R1 sentido norte y R11 de Rodalies no entraron en servicio el domingo. Puentes y carreteras registraron daños generalizados en toda la región.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, confirmó que nunca antes había llovido con tanta intensidad, durante tantas horas y en una zona tan extensa y poblada en la costa catalana. El temporal puso a prueba las obras de canalización realizadas tras la riada de 1962, el mayor desastre hidrológico español con más de 600 fallecidos. Las restricciones de movimiento fueron levantadas a mediodía, excepto en el Alt y Baix Empordà, que permanecieron activas hasta la noche del domingo.