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Sábado, 19 de septiembre de 2026

Ceuta tiene entre 10.000 y 13.000 migrantes tras la entrada masiva de julio

3 minutos de noticias · Sociedad

El Gobierno cifra en 10.000 los migrantes que aún permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio, aunque el Ejecutivo local eleva la cifra a 13.000. Un operativo trasladó a 1.700 personas al Muelle de Poniente, estuvo marcado por momentos de tensión y disparos al aire, mientras policías nacionales denunciaron la improvisación gubernamental.

El Gobierno calcula que alrededor de 10.000 migrantes permanecen en Ceuta tras la crisis migratoria de finales de julio, según estimaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De ellos, unas 6.000 personas están alojadas en alojamientos temporales habilitados por la Administración, mientras que unas 4.000 continúan en las calles, montes y playas de la ciudad autónoma.

Este viernes se realizó un operativo para trasladar a 1.700 migrantes de los asentamientos de las playas de Benítez y El Trampolín hasta el nuevo centro temporal de acogida instalado en el Muelle de Poniente. Fuentes de Moncloa señalaron que todas las plazas disponibles se completaron apenas unas horas después de comenzar a recibir a los primeros ocupantes.

Discrepancias en las cifras

El vicepresidente primero de Ceuta, Alejandro Ramírez, elevó la cifra a cerca de 13.000 migrantes, frente a los 10.000 que calcula Moncloa. Según su desglose, 4.100 migrantes se encuentran en campamentos, a los que se suman los 1.700 trasladados este viernes al Puerto. Además, alrededor de 3.000 permanecen en El Trampolín, otros 1.000 en calles o zonas de monte y 1.000 en el CETI. A estas cifras se añaden 2.100 menores ya filiados, aunque el Ejecutivo ceutí estima que el número real podría superar los 3.000.

Ramírez calificó esta estimación como “muy conservadora”, elaborada a partir de datos oficiales desde la entrada masiva. El Gobierno de Ceuta partía de que unas 20.000 personas permanecían en la ciudad tras los eventos de finales de julio, y consideraba que las salidas registradas desde entonces situarían ahora el número en torno a las 13.000.

Moncloa admitió que resulta difícil establecer una cifra exacta debido a que algunas personas permanecen en zonas de monte o en viviendas, y explicó que no todos pueden haber entrado a partir del 30 de julio.

Tensiones durante el operativo

El operativo de traslado al Puerto comenzó a primera hora de la mañana y movilizó a 170 agentes de la Policía Nacional (de la Unidad de Intervención Policial, técnicos de drones y efectivos de distintas unidades) y unos 70 agentes de la Guardia Civil (del GRS y de la USECIC).

El acceso al centro estuvo marcado al principio por momentos de tensión cuando varios grupos comenzaron a correr para intentar llegar al puerto y garantizarse una plaza, rompiendo a la carrera el cordón policial. La situación obligó a las fuerzas de seguridad a intervenir. Durante esos momentos se emplearon medidas disuasorias y se efectuaron disparos al aire. Tras restablecerse el orden, los migrantes permanecieron sentados en la carretera a la espera de ser autorizados para entrar de forma paulatina.

Una vez cubiertas las plazas disponibles, numerosos migrantes que permanecían esperando detrás del cordón policial emprendieron el camino de vuelta al comprobar que no podrían acceder al recinto.

Discursos enfrentados

Pese a los momentos de tensión, fuentes del Gobierno dieron por culminada la operación y sostuvieron que se desarrolló “con normalidad, sin incidencias destacables”. El Gobierno señaló que nunca antes se había movilizado de manera simultánea a 1.700 migrantes y que el operativo funcionó y fue gestionado en unas horas.

El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, celebró que no se hubieran registrado “altercados relevantes” y agradeció la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El objetivo, señaló, es identificar a los migrantes, iniciar sus expedientes y proceder a la devolución de quienes no puedan permanecer legalmente en España.

Sin embargo, los policías nacionales denunciaron la “improvisación” del Gobierno en el traslado. El secretario general de JUPOL, Aarón Rivero, puso de manifiesto esta situación y advirtió de que “no caben miles de inmigrantes en el puerto”. Denunció la “falta de previsión del Gobierno” y la “falta de garantías de seguridad” para los agentes.

Nuevos emplazamientos planeados

El Gobierno prevé habilitar nuevos emplazamientos para alojar a quienes todavía permanecen en la calle. Entre los espacios previstos figura el campo de fútbol del acuartelamiento de Montesa número 3, perteneciente al Regimiento de Caballería. También se estudia habilitar una parcela situada detrás del centro penitenciario de Fuerte Mendizábal, con capacidad estimada para unas 2.000 personas.