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Domingo, 11 de octubre de 2026

Christa Pike, condenada a muerte, recibe el alta tras sobrevivir a una ejecución fallida en Tennessee

3 minutos de noticias · Internacional

Tras una ejecución por inyección letal fallida el 30 de septiembre, Pike ha salido del hospital y vuelve a prisión, mientras el gobernador de Tennessee ha suspendido las ejecuciones en el estado durante el resto de 2026. Sus abogados piden conmutar su pena por cadena perpetua sin libertad condicional.

Christa Pike, de 50 años, ha recibido el alta hospitalaria y ha regresado a prisión, donde seguirá recibiendo atención médica, según informó este sábado su equipo legal. Diez días antes, el 30 de septiembre, las autoridades de Tennessee intentaron ejecutarla mediante inyección letal por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer, cometido en 1995. Durante el procedimiento recibió dos dosis de pentobarbital, no murió y tuvo que ser trasladada a un hospital.

Sus abogados habían advertido antes de la ejecución de las dificultades que podían surgir al administrarle la medicación, por sus venas de pequeño calibre y una enfermedad sanguínea. Las autoridades estatales aún no han aclarado qué falló.

Pike permaneció varios días inconsciente y necesitó asistencia respiratoria. A principios de esta semana recuperó la consciencia y empezó a hablar. Después comenzó a caminar con ayuda y a comer de nuevo, aunque seguía con problemas de concentración y memoria. Por ahora no está claro si sufrirá secuelas a largo plazo.

El caso ha tenido consecuencias institucionales. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una investigación independiente y suspendió las ejecuciones previstas en el estado durante el resto de 2026. Además, el responsable del Departamento Correccional de Tennessee, Frank Strada, anunció su dimisión días después del incidente.

Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Slemmer, de 19 años, a quien torturó y apuñaló cuando ambas eran estudiantes. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, es el primer caso registrado de una persona que sobrevive tras recibir los fármacos letales durante un intento de ejecución por inyección letal.

Sus abogados reclaman que se conmute la pena de muerte por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. No se ha anunciado si las autoridades intentarán ejecutar de nuevo la sentencia.