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Lunes, 21 de septiembre de 2026

Dos cerebros saponificados descubiertos en el convento de Pontevedra hacen historia arqueológica

3 minutos de noticias · Ciencia

Dos cerebros saponificados hallados en el convento de Santa Clara de Pontevedra constituyen los primeros casos documentados de este fenómeno en la península ibérica desde los siglos XVI-XIX, colocándose como el cuarto caso mundial tras descubrimientos en Argentina, Chile e Italia.

En el convento de Santa Clara de Pontevedra, que pasó a ser patrimonio público en 2021 y ahora se rehabilita para su integración en el Museo de Pontevedra, las excavaciones arqueológicas han revelado hallazgos que lo sitúan en un lugar destacado del mapa arqueológico nacional. Dos cerebros saponificados constituyen un descubrimiento de excepcionalidad científica.

Desde las excavaciones iniciadas en julio en el antiguo cenobio, los investigadores han hallado tres tumbas completas en la zona del coro bajo con cuerpos de los que apenas se conservan restos óseos, pero sí han sobrevivido diferentes tejidos humanos y textiles. Dos de ellos presentaban el cerebro saponificado, un fenómeno de conservación extremadamente poco habitual que se produce cuando los tejidos grasos experimentan un proceso de transformación en ambientes húmedos. Que este proceso afecte específicamente al cerebro sin la parte ósea es particularmente excepcional.

Los restos, presumiblemente de monjas que habitaron el convento, datan estimativamente entre los siglos XVI y XIX según su posición arqueológica. Estos constituyen los primeros casos documentados en la península ibérica de cerebros saponificados de este periodo, representando el cuarto caso conocido a nivel mundial después de hallazgos en Argentina, Chile e Italia. Rafael Rodríguez, arqueólogo de la Diputación de Pontevedra, ha destacado la rareza del fenómeno: “Que aparezca un cerebro dentro de un cráneo no es tan excepcional, pero que aparezca sin la parte ósea sí lo es”. Los restos han sido trasladados a la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Santiago de Compostela para análisis detallados.

Las excavaciones han revelado otros descubrimientos de relieve. En el entorno del altar mayor de la iglesia se localizó el enterramiento de una figura eclesiástica masculina, probablemente un capellán de los siglos XVI a XVIII, cuyo cuerpo conserva los zapatos y una casulla prácticamente íntegra, hallazgo inusual en contextos arqueológicos gallegos por la escasa preservación de tejidos. Próximas a esta tumba se encontraron dos enterramientos de monjas con sudarios conservados pero sin restos óseos, y dos tumbas de infantes, una de las cuales conserva aún los zapatos. El convento, cuya construcción comenzó en 1271, continúa ofreciendo información sobre sus distintas etapas históricas a través de enterramientos, restos textiles, cerámicas, murales y estructuras que permanecían ocultas.