Sábado, 12 de septiembre de 2026
El independentismo catalán evidencia su debilidad en la Diada: solo 45.000 personas en Barcelona
3 minutos de noticias · Política
La manifestación independentista de la Diada en Barcelona congregó a 45.000 personas, evidenciando el declive histórico del movimiento separatista catalán tras alcanzar en 2014 su pico de 1,8 millones de asistentes.
La manifestación separatista que recorrió las calles de Barcelona este viernes congregó a 45.000 personas, según el Ayuntamiento. Aunque la cifra supone 17.000 asistentes más que la pasada edición (28.000 en 2025), refleja el declive histórico de la movilización independentista.
Las concentraciones han caído dramáticamente desde el apogeo del procés. El hito máximo se alcanzó en 2014 con 1,8 millones de participantes, seguido de cifras cercanas al millón coincidiendo con el referéndum ilegal de 2017 y el año siguiente. Desde entonces, la caída ha sido constante: 540.000 en 2016, 108.000 en 2021 y 28.000 en 2025 en Barcelona. En el conjunto de Cataluña sumaron 41.500 personas el año pasado.
La ANC y Òmnium, que ahora organizan conjuntamente la concentración, han tenido menor poder de convocatoria que en años anteriores. El puente de tres días generado por la caída de Diada en viernes influyó en que muchos independentistas optaran por planes más lúdicos, algo que hubiera sido inconcebible en los momentos de mayor fervor secesionista.
Falta de horizonte y divisiones internas
La falta de un objetivo claro mina la capacidad de movilización del independentismo. El propósito más palpable es la aprobación de la nueva financiación autonómica diseñada por ERC, que ni siquiera cuenta con el apoyo de Junts, que reclama un concierto económico como el vasco y amenaza con tumbar la reforma en el Congreso. La defensa del monolingüismo en catalán es el único punto común entre los actores secesionistas.
Las divisiones se han intensificado con la irrupción de Aliança Catalana, que según estimaciones de Sigma Dos podría convertirse en segunda fuerza del Parlament. Aunque sus resultados permitirían sumar mayoría en la cámara, ERC y la CUP se niegan a aliarse con el partido de Sílvia Orriols, lo que impide construir un nuevo frente nacionalista como el que condujo a Cataluña al 1 de octubre de 2017.