Sábado, 10 de octubre de 2026
El Nobel de la Paz premia a Navi Pillay, que presidió la comisión de la ONU que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza
3 minutos de noticias · Internacional
La decisión ha provocado la dura reacción del Gobierno israelí, que acusa al comité de premiar a una fanática, y Washington responde con nuevas sanciones contra el Tribunal Penal Internacional.
El Comité Nobel ha concedido este año el Nobel de la Paz a la jurista sudafricana Navanethem Pillay, que fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014. Pillay, de 85 años, sigue en activo como juez ad hoc en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en un caso sobre un posible delito de genocidio: la aplicación de la Convención contra el Genocidio respecto a las políticas represivas de la dictadura militar de Myanmar contra la minoría rohingya.
Un premio a la lucha contra la impunidad
Jorgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, dijo al anunciar la decisión que «la galardonada de este año ha sido fundamental para garantizar que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio sean perseguidos judicialmente». El comité destaca tres aspectos de su trayectoria:
- Su compromiso con el Estado de derecho y con el derecho internacional como vía para resolver conflictos sin recurrir a la fuerza.
- La lucha contra la impunidad de los crímenes de guerra, para que sus responsables rindan cuentas.
- La defensa de las víctimas de abusos, mediante mecanismos de legalidad internacional.
Pillay también presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU y, en septiembre de 2025, concluyó que Israel era responsable de cometer un genocidio en Gaza. Esta ha sido una de sus últimas contribuciones al sistema de instituciones judiciales de la ONU.
Su primera reacción al enterarse fue pensar que se trataba de una broma. En un vídeo publicado en X por la Secretaría General de Amnistía Internacional bromeó con el presidente estadounidense: «Si aplauden un poco más, podría compartir este premio con Trump». Trump había dicho varias veces en los últimos días que él mismo es quien más merece el galardón.
Reacciones de Israel y Estados Unidos
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí publicó que «si existiera un premio a las mentiras, el odio y las calumnias sangrientas, Navi Pillay no solo sería una candidata, sino una de las favoritas», y que su papel en la demonización de Israel y en la promoción de la «genoMENTIRA» es «muy revelador». La oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, afirmó en redes sociales que el comité había perdido «su brújula moral» y que «ha otorgado su máximo galardón a una fanática que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío».
La Casa Blanca ha respondido con un nuevo paquete de sanciones contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), que ha emitido una orden de detención contra Netanyahu. En febrero del año pasado, Trump firmó una orden ejecutiva que autorizaba sanciones contra personas vinculadas al TPI, tras las órdenes de arresto contra Netanyahu y contra el exministro de Defensa Yoav Gallant. En julio anunció que no cooperaría con ninguna investigación o procedimiento del tribunal. Las nuevas sanciones, de mayor alcance, afectan también a las relaciones comerciales y de servicios con la Corte.
La Unión Europea ha felicitado a Pillay y ha condenado expresamente las sanciones: «Lamentamos profundamente que Estados Unidos haya anunciado la intención de imponer sanciones», y se compromete a trabajar con el TPI «para garantizar que continúe funcionando de manera eficaz». El TPI figura este año entre los candidatos al premio Sájarov del Parlamento Europeo, cuya decisión se conocerá a finales de mes.
Un Nobel poco frecuente para la ONU
Es la octava vez que la ONU o alguna de sus instituciones recibe el Nobel de la Paz. La propia organización lo ganó en 2002, con Kofi Annan al frente. Lo recibieron también el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR), en 1954 y 1981; UNICEF, en 1965; las Fuerzas de Mantenimiento de la Paz, en 1988; y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en 2020, por combatir el hambre y contribuir a la paz en zonas de conflicto. En 2005 lo obtuvo el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), junto con su responsable, Mohamed ElBaradei.