Viernes, 30 de octubre de 2026
El sindicato Semaf denuncia que el sistema LZB de la línea Madrid-Sevilla venía fallando y que estaba notificado a Adif y al Ministerio de Transportes
3 minutos de noticias · Sociedad
Semaf sostiene que el fallo del LZB no fue puntual y que la responsabilidad recae cada vez más en los maquinistas. Según Renfe, la huelga tuvo un seguimiento del 15,16% en el turno de mañana.
El sindicato mayoritario de maquinistas de Renfe, Semaf, arremete contra la falta de seguridad en la red ferroviaria española un día después del accidente de Urda, que se ha cobrado por el momento la vida de 69 personas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, apunta a un «fallo humano» como desencadenante de la colisión de un tren de Renfe contra un Iryo en la línea Madrid-Sevilla. Semaf recuerda que en el origen del incidente estuvo la caída del sistema de seguridad LZB, que, según ha avisado este jueves el sindicato, venía fallando con asiduidad.
Diego Martín, secretario general de Semaf, afirma: «Venía presentando fallos en reiteradas ocasiones antes del accidente. El sistema LZB que está funcionando actualmente en la línea Madrid-Sevilla tendría que haber sido sustituido hace bastante tiempo». Asegura a ABC que estas incidencias están notificadas a Adif y al Ministerio de Transportes y se plasman en el parte de seguridad cada vez que se producen.
Tras un acto de cinco minutos de silencio en honor a los fallecidos, Martín añadió: «El problema no es que el sistema falle de forma puntual, porque todos los sistemas de seguridad pueden fallar. El problema es que nos estamos acostumbrando demasiado a estas situaciones. Y eso es precisamente lo que estamos denunciando: no podemos normalizar que los sistemas de seguridad fallen con tanta frecuencia y que se deje la responsabilidad final en manos de los trabajadores que están al final de la cadena de seguridad».
«No entendemos por qué, después de haberse adjudicado y licitado los nuevos sistemas ERTMS, se está tardando tanto en implantarlos en esa línea», denuncia Martín, que considera fundamental esta tecnología, presente en otras líneas como la Madrid-Barcelona. «Hablamos de profesionales como los maquinistas o los responsables de circulación, que tienen que tomar decisiones en décimas de segundo, bajo una presión enorme y en circunstancias muy complicadas», insiste, y pide que no se saquen conclusiones sobre el motivo del accidente a la espera de la investigación.
Ante los medios en la estación de Atocha, Martín pidió responsabilidades políticas: «Es su obligación. Los responsables políticos tienen la responsabilidad sobre el conjunto del sector ferroviario. Queremos medidas, consecuencias y soluciones directas a los problemas existentes». Y lamentó: «Siempre se puede evitar un accidente, especialmente si se determinan sus causas y se adoptan medidas para que no vuelva a producirse. Lo que estamos viendo, desafortunadamente, es que cada vez se atribuye más responsabilidad a los trabajadores y menos a los sistemas».
Ese lamento llega después de que el Gobierno señalara al Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha como presunto culpable del supuesto fallo humano que desembocó en la tragedia. Martín calificó de «alarmante e irresponsable» que se filtren audios y fragmentos de «información sesgada» a los medios sin que se puedan analizar todos los datos y sin que concluya la investigación. Se refería a los audios de las llamadas entre el CRC y los maquinistas de Renfe e Iryo que los medios reprodujeron ayer.
Nuevas movilizaciones
Semaf prepara nuevas movilizaciones tras la huelga de hoy, convocada por el incumplimiento de los compromisos en materia de seguridad adquiridos con el Ministerio de Transportes tras el accidente de Adamuz, ocurrido a principios de año. «Exigimos que se implanten todas las medidas de seguridad necesarias para evitar nuevos accidentes y recuperar la confianza de trabajadores y usuarios en el sistema ferroviario. Vamos a continuar convocando paros para reclamar esas medidas», ha explicado Martín.
El sindicato asegura que el seguimiento ha sido «muy importante» y que todo el colectivo «está mostrando un rechazo contundente». Según Renfe, el seguimiento fue del 2,19% en uno de los turnos y del 15,16% en el de mañana, entre los trabajadores con capacidad para secundarla.