Sábado, 31 de octubre de 2026
Fátima Báñez, exministra fallecida en el accidente ferroviario de Urda, recibe un funeral en San Juan del Puerto con dirigentes del PP y de la CEOE
3 minutos de noticias · Política
Dirigentes del PP, con Mariano Rajoy y Juanma Moreno a la cabeza, y la CEOE acudieron al funeral de Fátima Báñez, donde el obispo de Huelva pidió a los responsables públicos rendir cuentas.
El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, ofició este viernes la misa de despedida de la exministra Fátima Báñez, presidenta de la Fundación CEOE, en la iglesia de San Juan Bautista de San Juan del Puerto, su localidad natal, a poco más de diez kilómetros de Huelva, la capital más occidental de Andalucía.
Báñez, extitular de Trabajo y Economía Social con Mariano Rajoy, falleció en un vagón de Iryo en la tragedia de Urda (Toledo) de este miércoles. Viajaba de Madrid a Sevilla para asistir a un acto de la Confederación de Empresarios de Andalucía.
El obispo conoce bien el dolor de quien pierde a un ser querido de un día para otro en un accidente ferroviario. A finales de enero ofició en un pabellón municipal de Huelva el funeral diocesano de las víctimas de la tragedia de Adamuz, más de la mitad de ellas onubenses, al que no asistió el presidente del Gobierno y sí los Reyes de España. El desgarro de principios de año ha agrandado ahora el causado por el accidente de esta semana en Toledo.
En su homilía, el prelado volvió a reclamar a los políticos altura de miras y estatura ética: «Como en lo sucedido en Adamuz, nuestro dolor viene acompañado por preguntas sobre qué ha sucedido y sobre si hubiera sido posible evitarlo; la seguridad de la población no es secundaria, y quienes tienen la responsabilidad pública tienen también el deber de rendir cuentas. Cada cual ha de asumir sus responsabilidades».
La representación del PP
Buena parte de la delegación del PP acudió primero al tanatorio de Huelva a dar el pésame a la familia. Allí, Mariano Rajoy expresó su pesar por la pérdida de una «amiga», a la que define como una persona de «enorme competencia, inteligente, leal y muy trabajadora»: «La muerte de Fátima Báñez es una pérdida enorme para toda España».
Rajoy siguió la misa junto a la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, muy afectada por la pérdida de una colega y buena amiga, y junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Moreno, visiblemente apenado, recordó que la tragedia de Urda le ha devuelto al oscuro túnel emocional de enero, con el choque de dos convoyes en el norte de la provincia de Córdoba: «Estos días he vuelto a hablar con familiares de las víctimas de entonces y con ellas mismas y todos me decían lo mismo, que estaban reviviendo el dolor de enero…». Sobre Báñez añadió: «Fátima era una buena colaboradora, en los momentos buenos y en los malos». Algunos compañeros del partido no pudieron viajar por la interrupción de la Alta Velocidad y la falta de billetes de avión.
También asistieron la exministra Ana Mato, el secretario general nacional del partido, Elías Bendodo, su homólogo andaluz, Antonio Repullo, el senador Javier Arenas y la exalcaldesa de Cádiz Teófila Martínez, amiga de la fallecida desde hace años. Entre los consejeros de la Administración andaluza estuvieron Patricia del Pozo (Cultura), Antonio Sanz (Presidencia, Sanidad y Emergencias), Carolina España (Hacienda), Jorge Paradela (Universidad e Industria) y José Antonio Nieto (Inteligencia Artificial).
Su huella en el mundo empresarial
«Era una persona buena y trabajadora. Y muy católica», dijo al llegar al tanatorio Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, muy emocionado. «De Fátima, no puedo decir nada porque es que lo tengo todo dentro», reconoció antes de describirla como «una persona increíble» y «de las personas más generosas que yo he conocido». Garamendi compartió con ella casi siete años en la CEOE y destacó su talante: «Era una persona dialogante», un «ejemplo de lo que ha sido el diálogo social y la buena política». Pidió «volver al espíritu del 78, que era lo que siempre marcaba Fátima». Lorenzo Amor, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), también le dedicó palabras cariñosas.
La asistencia del PSOE fue escasa: acudieron la portavoz adjunta en el Parlamento de Andalucía, María Márquez, vecina de San Juan del Puerto, y la alcaldesa de la localidad, Rocío Cárdenas.
El funeral
A la hora fijada para el inicio, las campanas de luto llevaban un buen rato tañendo en la plaza de la iglesia, repleta de autoridades, vecinos y familiares. Los sacerdotes oficiantes salieron a dar la Comunión en la plaza porque no cabía todo el mundo en el templo. Durante varios minutos, el ataúd reposó en la entrada con una bandera nacional y un ramo de rosas blancas con el lazo «Tu familia». El obispo encomendó su alma a la Virgen del Rocío, de la que Báñez era muy devota: durante años fue hermana mayor de la hermandad de la aldea almonteña de su pueblo natal.
El viudo y los hijos de la exministra agradecieron las muestras de cariño al término del funeral, cuando iniciaron el camino al cementerio con una entereza encomiable. El consuelo lo dio el pasaje de Betania del Evangelio de San Juan que se había leído durante la Eucaristía: «El que cree en mí vivirá aunque esté muerto».