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Miércoles, 14 de octubre de 2026

Felipe VI defiende la soberanía de Ceuta y califica de «violación de nuestra frontera» la entrada masiva de julio

3 minutos de noticias · Política

El rey pasa la noche en Ceuta, primera vez que un jefe del Estado duerme en la ciudad, y advierte de que cualquier amenaza a su frontera es una amenaza para la Unión Europea.

A última hora de la tarde de este martes, tras darse un baño de cariño y afecto por distintos puntos de la urbe, Felipe VI culminó su primera visita a Ceuta con un discurso muy contundente. Dentro del hotel Parador, el Rey calificó de «violación de nuestra frontera» el cruce multitudinario de finales de julio, defendió la «soberanía» y «la integridad» de la ciudad, y subrayó la «obligación» de defenderlas. Todo ocurre dos meses y medio después de la entrada masiva que ha puesto en jaque a la urbe africana.

El monarca reivindicó además su papel como «jefe del Estado», algo que no suele hacer en este tipo de alocuciones, y sostuvo que «la violación de nuestra frontera sigue teniendo un enorme impacto en España entera». «No os vamos a dejar solos ni indefensos», prometió a los ceutíes, después de que miles de vecinos se acercaran a saludarle por las calles por las que transcurrió el viaje.

Felipe VI pronunció sus primeras palabras oficiales en la ciudad a las 19.30, ante miembros de la sociedad civil ceutí convocados para el acto, en una sala donde fue recibido con el himno nacional y entre gritos de «¡Viva el Rey!». Allí, «nos ha abrumado, nos toca el corazón», expresó, saliéndose del guion. Los Reyes dormirán en el mismo hotel, el Parador La Muralla, que toma el nombre de la infraestructura monumental que separa en parte el centro histórico del Campo Exterior. Será la primera vez que un jefe del Estado pase la noche en suelo ceutí. En 2007, bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Juan Carlos I y la Reina Sofía visitaron la ciudad pero no pernoctaron.

Sobre la entrada, el Rey dijo: «Aquella violación de nuestra frontera por una inmensa multitud de personas fue un shock para todos, especialmente para vosotros, y sigue teniendo un enorme impacto social, político, económico y sicológico en vuestras vidas, en la ciudad y, en buena medida, en España entera, pese a que desde entonces hayan retornado la mayoría de las que entraron y muchas otras hayan sido internadas en los centros de acogida».

«Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación». Y añadió: «Ceuta es España…, y Ceuta es Europa. Por tanto, su frontera, como la de Melilla, lo es de la Unión. Cualquier amenaza que sufra, es una amenaza al conjunto de la Unión Europea». La frase desató el aplauso intenso de los presentes.

Los Reyes llegaron al Parador tras una visita que arrancó a mediodía de este miércoles e incluyó una ceremonia en el Palacio del Ayuntamiento, en el centro histórico, junto a las autoridades locales y mandos militares; un encuentro con niños y profesores de un colegio público del Campo Exterior, en un vecindario de clase media; y un homenaje a las víctimas mortales de la entrada multitudinaria en el cementerio musulmán de Sidi Embarek, en la barriada periférica del mismo nombre, donde yacen los restos de decenas de fallecidos.

Durante todo el recorrido, Felipe VI y la reina Letizia estuvieron acompañados del presidente de la ciudad, el popular Juan Jesús Vivas, muy aclamado en cada paso, y del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, al frente del mando único, que en cambio fue abucheado en uno de los momentos de la visita, durante el saludo oficial en el balcón del Ayuntamiento. Primero aparecieron los Reyes, después se sumó Vivas y, por último, Torres.

Felipe VI recordó también a las víctimas de la entrada, en una jornada en la que previamente homenajeó a los fallecidos en el cementerio musulmán de Sidi Embarek. Marruecos no ha aceptado a los afellidos. A Rabat se refirió el Rey en su discurso: «El Reino de España y la Unión Europea misma tienen la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación de vecindad con el Reino de Marruecos; de provecho y progreso para ambos lados de la frontera. Esa relación ha de estar basada y sostenida siempre en la confianza y en el respeto mutuos, y con el objetivo de promover la estabilidad, la paz y la seguridad regionales. Esto es deseable y lo creo necesario. Hacerlo posible exige buena fe por ambas partes. España, por su lado, tiene el firme propósito de seguir haciendo cuanto esté en su mano para que así sea, pero siempre a partir de los principios que acabo de mencionar».

Sobre quienes llegaron, dijo: «Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben, como regla de principio, regresar a su lugar de origen, lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos. Mientras estén entre nosotros deberán ser tratados siempre con dignidad y humanidad, y con todas las garantías previstas por nuestras leyes». Y añadió: «Pero también se les debe exigir un respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana y de los derechos y libertades de los ceutíes. Que cuando miremos atrás, hacia estos días tan difíciles, podamos hacerlo con la tranquilidad y la satisfacción de haber hecho las cosas bien».

Los datos que acompañan la visita:

  • Unas 80.000 personas entraron desde Marruecos a Ceuta entre los días 30 y 31 de julio.
  • Dos meses y medio después, el Gobierno central acoge a miles de migrantes en 10 recursos improvisados con 7.400 plazas.
  • El Ejecutivo ceutí tiene además registrados a 2.827 menores extranjeros no acompañados.
  • Desde el 10 de agosto han retornado al país vecino 12.000 personas, la gran mayoría de «manera voluntaria» por el paso fronterizo de El Tarajal.