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Jueves, 5 de noviembre de 2026

Felipe VI inaugura en Madrid la XXX Cumbre Iberoamericana y pide mantener la identidad compartida

3 minutos de noticias · Internacional

Solo nueve países, entre ellos España, enviaron a sus máximos representantes a la inauguración, y Claudia Sheinbaum y Lula da Silva no viajaron a Madrid.

El rey Felipe VI ha reivindicado en la gala inaugural de la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, la unidad entre la península ibérica y Latinoamérica. “Nuestra identidad compartida es una brújula indispensable para navegar este convulso siglo XXI. Y emplearla adecuadamente nos obliga a mirar al presente y al futuro sin olvidar nuestro origen”, ha dicho en el Teatro Real. Antes, ha recordado a las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido hace una semana: “La Reina y yo enviamos un abrazo enorme a los heridos y a todos los que vivieron esa traumática experiencia y a las familias, amigos y comunidades que han perdido a sus seres queridos”.

Citando al escritor mexicano Gonzalo Celorio (“Nadie sabe bien quién es si no sabe de dónde viene”), el monarca ha puesto en perspectiva los cambios de las últimas décadas. Desde la primera cumbre, celebrada en Guadalajara, hasta la actual en Madrid, “todo o casi todo ha cambiado”: “Poco o nada sabíamos entonces de internet. La IA era ciencia ficción. No había redes sociales. La información era patrimonio exclusivo de los medios. La globalización era un fenómeno incipiente y no una fase histórica que algunos dan por ya superada. No éramos conscientes de la urgencia de actuar ante el cambio climático ni de la necesidad de abordar la transición digital, ecológica y social”. Aun así, ha subrayado que “ambos tiempos ya eran de cambio acelerado”.

“Hoy advertimos de la inminencia de un parteaguas histórico, un cambio de paradigma. Nadie sabe con precisión cómo será el mundo de aquí a unos años”, ha añadido. Lo que sí está claro, según el Rey, es que el mundo “seguirá exigiendo respuestas y soluciones a desafíos más grandes que cualquiera de los países considerados de manera individual” pueda afrontar. Por eso ha preguntado si los Estados quieren “responder con una voz armónica o 22 voces disonantes”, y ha asegurado que “elegir el camino adecuado será la responsabilidad histórica de las 22 naciones iberoamericanas”. Ha pedido seguir apoyando a la Comunidad Iberoamericana de Naciones y su sistema de cumbres.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también asistió y reclamó cooperación: “Vivimos un tiempo en el que demasiados países han llegado a la conclusión que para protegerse hay que cerrarse. Frente a quienes levantan muros, debemos construir alianzas”. Ha dicho que “Europa tiene que ampliar sus alianzas y hacer nuevos amigos” y que España lleva años tratando de acercar Europa a América Latina. Ha prometido que “España siempre va a estar ahí para abrirles las puertas de Europa”, junto con Portugal, porque ambos pueblos llevan siglos tendiendo puentes a través del Atlántico. “No queremos un mundo de países cada vez más solos, queremos un mundo de países cada vez más unidos, y no se me ocurre un mejor lugar que esta comunidad iberoamericana para empezar a construirlo”, ha rematado.

La música también tuvo protagonismo. La apertura corrió a cargo del director venezolano Gustavo Dudamel. El cantaor Miguel Poveda y la bailaora Eva Yerbabuena llevaron el flamenco al recinto, y Jorge Drexler (Uruguay) y Carminho (Portugal) interpretaron juntos La luna de Rasquí, homenaje a Tonada de luna llena, una de las piezas más conocidas del maestro venezolano Simón Díaz. Por último, Rozalén y la mexicana Lila Downs cantaron Canción de todos junto a un grupo de niños.

Esta primera jornada contó con seis jefes de Estado latinoamericanos: Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile), Laura Fernández (Costa Rica), Bernardo Arévalo (Guatemala), Nasry Asfura (Honduras) y Luis Abinader (República Dominicana). Se sumó el presidente del Gobierno de Andorra, Xavier Espot, y Portugal envió a su presidente, António José Seguro, y a su primer ministro, Luís Montenegro. Así, solo acudieron a la inauguración los máximos representantes de nueve países, de los 22 invitados, contando al Rey y a Sánchez. También estuvieron el secretario general de la ONU, António Guterres; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

Entre los grandes ausentes figuraron la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Tampoco viajaron la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez; el cubano Miguel Díaz-Canel; el nicaragüense Daniel Ortega, ni el uruguayo Yamandú Orsi. Entre los de derechas, la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, canceló su viaje para atender la emergencia por las fuertes lluvias asociadas al fenómeno de El Niño, y el paraguayo Santiago Peña canceló su visita por “motivos prioritarios de Estado”. El argentino Javier Milei viajó a Madrid, pero no acudió a la inauguración. Abelardo de la Espriella (Colombia), Nayib Bukele (El Salvador) y Daniel Noboa (Ecuador) no acudieron, aunque enviaron a sus vicepresidentes. El resto de invitados cuyos mandatarios no pudieron asistir se hicieron representar por sus ministros de Exteriores.

Por la mañana, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se reunió con los cancilleres de los 22 países “para dar el último impulso político a los trabajos desarrollados durante la Secretaría Pro Tempore española”, según informó su cartera. “Nos encontramos ante una oportunidad para reafirmar la voluntad de seguir construyendo juntos una Comunidad Iberoamericana de Naciones útil, dinámica y comprometida con las necesidades de nuestros ciudadanos”, afirmó Albares.