Saltar al contenido
English

Miércoles, 30 de septiembre de 2026

Felipe VI reclama a la UE mayor eficacia en la defensa de la frontera mientras el Senado rechaza el tratado con Francia

3 minutos de noticias · Política

El monarca aprovechó una cena de gala con el presidente francés para reclamar a la UE mayor implicación en la defensa de la frontera sur tras la crisis migratoria de Ceuta. El mismo día, el Senado rechazó por mayoría del PP el Tratado de Amistad entre España y Francia, votando 142 en contra frente a 106 a favor.

Durante la cena de gala en honor a Emmanuel Macron en el Palacio Real, Felipe VI aprovechó el brindis para reivindicar una respuesta coordinada de la Unión Europea a la crisis migratoria de Ceuta. El Rey calificó de “inaceptable” la intrusión masiva de más de 80.000 personas que cruzaron a nado la frontera española el 30 y 31 de julio, un evento sin precedentes que dejó miles de migrantes acampados en las calles de la ciudad autónoma dos meses después.

“Debemos ser más eficaces y solidarios en la protección de la frontera exterior de la Unión”, señaló Felipe VI ante un centenar de invitados, incluidos representantes de grandes empresas como Carrefour, Iberdrola, Orange y Celnex. Entre los asistentes se encontraban personalidades culturales como la actriz Carmen Maura y la cantante Luz Casal, así como el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, una de las figuras señaladas en la gestión de la crisis.

El Rey enfatizó que “los países europeos que soportamos una mayor presión por encontrarnos en la frontera exterior de la UE no podemos afrontar solos una responsabilidad que es de todos”, reclamando refuerzo en colaboración entre estados miembros en recursos y cooperación. El Ministerio de Asuntos Exteriores tramita una presencia institucional permanente de Frontex en Ceuta y Melilla para reforzar la seguridad fronteriza.

Más allá de la cuestión migratoria, Felipe VI defendió la autonomía estratégica de Europa en defensa e inteligencia artificial, en referencia explícita a las amenazas que plantea el avance de Vladimir Putin y sus ataques de guerra híbrida. “Los europeos debemos tener capacidad propia de actuar, producir, investigar, defender nuestras infraestructuras y cadenas de suministros”, aseguró el monarca en un discurso cargado de referencias a la cohesión del Viejo Continente y el multilateralismo.

Felipe VI también agradeció a Macron su empeño en la construcción europea e impulso de las relaciones bilaterales entre Francia y España, la segunda y cuarta economías de la Unión. Sin embargo, dejó sin resolver carpetas pendientes cruciales como las interconexiones energéticas —que Francia rechaza con dureza—, las vías ferroviarias y la cooperación industrial. La cena, preparada por el chef catalán Joan Roca, incluyó platos con referencias a la gastronomía francesa: brioche al vapor de trufa, turrón de foie y parmentier de bogavante.

El Senado rechaza el Tratado de Amistad con Francia

La visita fue marcada por un acto político inesperado: el Senado, con mayoría absoluta del Partido Popular, rechazó el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia en la misma tarde de la cena de gala, cuando los invitados se congregaban en el Palacio de Oriente. La votación arrojó 142 votos en contra, 106 a favor y una abstención.

El tratado había sido firmado hace tres años por Pedro Sánchez y Macron en Barcelona. Una semana antes, el Tribunal Constitucional lo había validado, descartando que vulnerara la Carta Magna. El tribunal especificó que el artículo polémico —que contemplaba la participación de un ministro francés en el Consejo de Ministros español— había quedado suficientemente matizado mediante un canje de notas ministeriales de los secretarios de Estado de Exteriores de ambos países, que precisaba que sería “en los márgenes” y en una reunión “por separado”.

El PP argumentó durante el debate que un tratado internacional que compromete a España no puede quedar determinado por un canje de cartas entre ministros que “no ha sido debatido por nadie”. Los populares insistieron en no cuestionar la importancia estratégica de Francia ni la relación estrecha con España, pero recalcaron que el tratado no cumplía los requisitos exigibles y además no abordaba algunos de los problemas más importantes entre ambos países, especialmente las conexiones ferroviarias y energéticas.

Los socialistas acusaron a los populares de ser una “desgracia” para España. Al ser un texto cerrado sin posibilidad de enmiendas, no existe la vía de una comisión mixta Congreso-Senado para negociar un acuerdo posterior votable por ambas cámaras. El único camino sería que el Gobierno volviera a remitir el tratado al Congreso —modificando previamente el artículo polémico en acuerdo con Francia— e iniciara nuevamente toda la tramitación parlamentaria.

Macron, quien acudió a la cena luciendo el collar de la Orden de Isabel la Católica como obsequio del Rey, respondió con optimismo ante el varapalo del Senado: “lo conseguiremos”.