Jueves, 29 de octubre de 2026
Flávio Bolsonaro sustituye «presidente» por «líder» en su carta desde Miami y mantiene las acusaciones de fraude
3 minutos de noticias · Internacional
Flávio Bolsonaro salió de Brasil con un pasaporte italiano tras una orden judicial de entregar sus documentos, en una investigación por blanqueo de dinero que él niega. La Casa Blanca confirmó que el Departamento de Estado le concederá visados a él y a su familia.
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Flávio Bolsonaro llegó este miércoles a Estados Unidos con su familia y se proclamó por carta presidente de Brasil, reivindicación que después retiró. En una segunda versión del comunicado, el senador, derrotado por Lula da Silva en las elecciones del domingo, sustituyó las dos referencias en las que se atribuía la presidencia por la palabra «líder».
Mantuvo las acusaciones de fraude, sin aportar pruebas, y el anuncio de que dirigirá la oposición desde el extranjero. No fijó fecha de regreso.
Del «presidente» al «líder»
La rectificación afecta al argumento central con el que presentó su llegada a Miami. En la primera versión se dirigía a los brasileños y a la comunidad internacional como «el verdadero presidente de Brasil». En la segunda se definió como «el líder de Brasil». Donde decía a sus sesenta millones de votantes «yo soy el presidente electo», el texto corregido dice «yo soy el líder».
Desaparece así la pretensión explícita de ostentar la presidencia legítima del país, aunque conserva el rechazo a la victoria de Lula, que ha sido confirmada por las autoridades electorales.
Las modificaciones no se limitaron a la presidencia. Una de las primeras copias distribuidas por sus portavoces llevaba un antiguo escudo de la República con la inscripción «Estados Unidos do Brazil», escrita con z. Después difundieron otra con el emblema actual, y cambió también la presentación de la firma.
La salida de Brasil
El senador desembarcó por la mañana en Miami tras abandonar Brasil por la frontera argentina y tomar un avión privado con escala en Ecuador, evitando el espacio aéreo brasileño. Había recibido una orden del magistrado Alexandre de Moraes para entregar sus pasaportes en una investigación por presunto blanqueo de dinero relacionada con el abogado Willer Tomaz. La Policía Federal había cancelado su pasaporte brasileño por no entregar los documentos, y viajó con un pasaporte italiano, el único que seguía vigente.
Bolsonaro niega haber cometido delitos y presenta esa medida como el primer paso de una persecución que habría terminado con él en prisión. «No huí de Brasil, salí por Brasil», se defiende. Quedarse habría supuesto recorrer el mismo camino que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Enumera las etapas que, a su juicio, le aguardaban: retirada del pasaporte, pulsera electrónica, censura, arresto domiciliario, juicio y condena. «No voy a someter a mi familia a eso», sostiene.
El comunicado agradece al presidente argentino, Javier Milei, su «valentía, sentido de la justicia y legalidad». A Donald Trump y al Gobierno estadounidense les da las gracias por acoger a su familia y proporcionarle una seguridad jurídica que, asegura, ya no existe en Brasil. La Casa Blanca confirmó que el Departamento de Estado concedería visados al senador y a su familia. Trump, preguntado por la llegada, dijo que no se va a inmiscuir en los planes de Flávio y afirmó que solo le dio «un pase» para entrar en el país. El comunicado no aclara si solicitará asilo político.
Qué dice la carta
Para justificar su salida se compara con figuras que dirigieron sus luchas desde el exilio: Charles de Gaulle, que encabezó la Francia Libre desde Londres, y José Martí, que organizó la lucha por la independencia de Cuba desde Nueva York. Menciona después a Juan Guaidó, Edmundo González y María Corina Machado, a quien describe como símbolo de resistencia democrática frente al chavismo. «Todos ellos fueron tratados como criminales por los regímenes a los que se enfrentaban», escribe.
Su impugnación se centra en la ampliación del horario de votación y en el aumento de votos de Lula entre las dos vueltas, que califica de «imposibilidad matemática». No presenta pruebas que acrediten el fraude. Durante la prórroga votaron unas 35.000 personas, mientras que la ventaja de Lula fue de cuatro millones. El presidente sumó diez millones de votos respecto a la primera vuelta, frente a los más de tres millones adicionales de Bolsonaro, un crecimiento que no demuestra una manipulación del resultado.
Promete intervenciones regulares y una estrategia para movilizar a sus seguidores por medios pacíficos y legítimos, sin concretar todavía cómo. La carta incluye además un mensaje a senadores, diputados y gobernadores aliados, con una mención especial a Rogério Marinho, su candidato a presidir el Senado: «Diré lo que vosotros, allí, no podéis decir».
Reacción en Estados Unidos
La acogida ha provocado críticas entre los demócratas. El diputado Joaquín Castro ha pedido explicaciones sobre el papel de la Administración en la salida de Bolsonaro y ha advertido de que perder unas elecciones no constituye, por sí solo, un motivo para obtener asilo.