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Miércoles, 23 de septiembre de 2026

Guterres alerta sobre las fracturas del mundo en su último discurso como secretario general de la ONU

3 minutos de noticias · Internacional

António Guterres, en su último discurso como secretario general de la ONU, advierte que las fracturas del mundo se agrandan por la transferencia de poder a empresas privadas y máquinas, e identifica cuatro desafíos globales: guerra, desigualdad, clima e IA descontrolada.

António Guterres ha pronunciado su último discurso como secretario general de Naciones Unidas en la apertura de la Asamblea General, lanzando un alegato sobre la degradación de los valores de la institución a escala global. “Las fracturas de nuestro mundo se están agrandando, y las grietas se han convertido en abismos”, ha señalado tras una década al frente del organismo multilateral.

El secretario general ha identificado una redefinición fundamental del poder en tres sentidos: la emergencia de nuevos polos de influencia económica, política y tecnológica entre estados; la transferencia de poder de gobiernos a un puñado de empresas privadas que controlan información, tecnología y espacios cívicos; y la cesión creciente de poder de los humanos a máquinas, con sistemas de IA que se tornan incontrolables y armas autónomas letales que dejan de ser ficción.

Guterres advierte de que nuestras instituciones reflejan realidades de poder “en gran medida ya superadas” y plantea dos caminos para la multipolaridad: uno de fragmentación y desconfianza (que es el actual), y otro de multipolaridad interconectada basada en interdependencia y derecho internacional compartido, que evitaría “la Gran Fractura” entre bloques rivales.

El secretario general identifica cuatro grandes pruebas del poder que definirán el futuro:

  • Guerra y paz: “El poderío militar no basta por sí solo” para consolidar la paz. Señala Oriente Próximo, donde “los mal llamados altos el fuego no han sido más que menos fuego” y civiles siguen pagando el precio. Critica la “devastadora situación” en Gaza, donde ha visto “un grado de matanza y destrucción” nunca antes presenciado en sus años de secretario general.

  • Desigualdad: Acusa a las grandes petroleras de enriquecerse durante décadas tratando “la atmósfera como si fuera una cloaca a cielo abierto”. Señala que desde la invasión rusa de Ucrania, cinco grandes petroleras occidentales se han embolsado casi medio billón de dólares en beneficios.

  • Crisis climática: Advierte que dejó de ser una amenaza lejana y es ahora “una realidad de todos los días”.

  • Inteligencia artificial: Insiste en que “debe estar configurada por la humanidad, con humanidad y en beneficio de toda la humanidad” y propone dos principios: que los niños nunca sean “conejillos de Indias” de sistemas no regulados y que las máquinas nunca tomen decisiones de vida o muerte.

Guterres subraya que la reforma del Consejo de Seguridad es urgente: sus estructuras reflejan “poder de hace 80 años” y África, sin representación permanente, es “injusta e indefendible”. También exige que Israel respete el derecho internacional y las sentencias de la Corte Internacional de Justicia, e insiste en que “no podemos permitir que la solución de los dos Estados se esfume ante nuestros propios ojos” frente a la expansión de asentamientos en Cisjordania y la violencia contra civiles palestinos.