Viernes, 2 de octubre de 2026
Junts bloquea los decretos de vivienda y pone a Sánchez en la UCI
3 minutos de noticias · Política
Junts rechaza los decretos de vivienda y exige su retirada para elaborar nuevos textos, amenazando con votar en contra el viernes, lo que pondría a Sánchez sin mayoría parlamentaria a meses de las elecciones.
Junts ha rechazado los decretos de vivienda y ha exigido al Gobierno que los retire y elabore nuevos textos que recojan sus exigencias. Si no lo hace, votarán en contra del viernes. El Ejecutivo no contempla ese escenario y mantiene los textos sin cambios.
El rechazo catalán asesta un golpe severo a las esperanzas de Sánchez. Mientras Podemos, PNV y Coalición Canaria habían dado su apoyo (el PNV con voto favorable al decreto general pero en contra de la prórroga automática), Junts rompe la baraja a última hora. El Gobierno, que esperaba sacar adelante al menos el decreto más amplio, se ve ahora atrapado en una situación de colapso parlamentario. Fuentes gubernamentales y socialistas describen la situación como «Es terrible» y «un fracaso», evidenciando que La Moncloa no logra armar mayoría y que los Presupuestos Generales son cada vez más utopía.
Junts critica que los decretos «provocarán el efecto contrario que pretenden: reducir oferta, incrementar precios y dificultar acceso» a personas con menos capacidad económica. Puntualmente, Junts exige que se frene a los fondos buitre, que se garantice protección real a inquilinos vulnerables (con aval administrativo del pago) y que se corrija lo que considera «expropiación por decreto» al permitir inquilinos comprar la vivienda antes de que pase a herederos.
Sánchez había planteado una «operación vivienda exprés», aprovechando la presión de la calle por el «efecto Maricarmen», para convalidar los decretos en 72 horas. La estrategia fue trasladar presión hacia los socios pidiendo «responsabilidad», «altura de miras» y dejar a un lado «confrontaciones partidistas» por «pura humanidad». Junts, sin embargo, se desmarca. El Ejecutivo sube el órdago: no retirará los textos porque «se han trabajado durante meses para acomodar la visión de los distintos grupos».
Coalición Canaria sí logró arrancar un compromiso: que se tramite la propuesta como proyecto de ley (permitiendo enmiendas) en lugar de decreto.
Sánchez ha lanzado un mensaje de presión a los tres bloques: «Este viernes cada grupo parlamentario tendrá que decidir de qué lado está. Nosotros ya lo hemos hecho. Estamos del lado de la gente». Luego añade directamente: «PP, Vox y Junts se tienen que retratar: ¿están con la ciudadanía o con los especuladores? ¿Con las clases medias o con las élites?»