Lunes, 21 de septiembre de 2026
La extrema derecha alemana triplica su votación mientras la CDU de Merz sufre un colapso electoral
3 minutos de noticias · Internacional
La extrema derecha alemana (AfD) triplica su votación en Berlín hasta alcanzar el 13,5% e impone un 38% arrollador en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, mientras la CDU del canciller Friedrich Merz se desmorona electoralmente sin que Merz acepte su dimisión.
Las elecciones regionales de Alemania en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental (MPO) han confirmado un giro político significativo hacia la extrema derecha y una debacle para el gobierno de Friedrich Merz. El canciller alemán ha reconocido el resultado como un «desastre», aunque ha descartado su dimisión.
En Berlín, el partido de izquierda radical Die Linke (La Izquierda) ha ganado por primera vez en la historia con un 26%, impulsado por el problema de la vivienda. La CDU cae al 20%, perdiendo más de 8 puntos respecto a anteriores comicios. Los Verdes logran el 15,5%, el SPD desciende al 12% (un resultado «catastrófico» según su candidato Steffen Krach), y la AfD llega al 13,5%, un hito sin precedentes en Berlín que rompía una resistencia tradicional a la extrema derecha en la capital.
Elif Eralp, candidata ganadora de Die Linke, ha anunciado el propósito de expropiar 200.000 viviendas en la ciudad. La futura coalición de gobierno deberá integrar a Die Linke, Los Verdes y SPD, relegando a este último al papel de «hacedor de reyes» después de décadas como partido hegemónico berlinés.
En MPO, la AfD arrasa con un 38%, un resultado que su copresidente Tino Chrupalla calificó de «sensacional». La SPD de la presidenta regional Manuela Schwesig queda segunda con el 36,5%, mientras que CDU e izquierda radical entran apenas al parlamento. La AfD ha reivindicado un «mandato de gobierno» e invita a otros partidos a negociar, aunque el «cordón sanitario» contra la extrema derecha podría permitir una coalición de minorías.
El canciller Merz ha comparecido para defender la continuidad de sus reformas estructurales, pese a la resistencia ciudadana que expresa el voto. Ha argumentado que las reformas son «necesarias para nuestra economía y para nuestro lugar en el mundo» y «el medio para desactivar la fascinación que ejerce el autoritarismo desde la extrema derecha». La CDU apenas alcanzó un 5% en MPO, descendiendo 7,9 puntos, consolidando la peor cita electoral de 2026 para el partido de gobierno.
La presidenta de la AfD, Alice Weidel, ha interpretado su ascenso como consecuencia de la ausencia de negociación política: «si no se termina con el cordón sanitario nos vamos a encontrar con este tipo de resultados», refiriéndose a la exclusión sistemática de su formación de gobiernos regionales.