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Miércoles, 4 de noviembre de 2026

La Policía desaloja la acampada de la Puerta del Sol tras 38 días de protesta por la vivienda

3 minutos de noticias · Política

La Policía Nacional y la Municipal desalojaron de madrugada a unas 300 personas que seguían en la acampada de la Puerta del Sol. El Ayuntamiento cifra en 36 toneladas los residuos retirados y en más de 30 millones las pérdidas del comercio de la zona.

La Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid desalojaron en la madrugada del martes a unas 300 personas que todavía permanecían en la acampada de la Puerta del Sol. Después, los servicios de limpieza retiraron los residuos y la plaza empieza a recuperar su aspecto habitual.

La acampada se había instalado el 26 de septiembre como punto de protesta contra el problema de la vivienda, que estalló tras el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que falleció días después en el Hospital Gregorio Marañón.

Limpieza de la plaza

Excavadoras, camiones de recogida y vehículos del SELUR, con unos 50 operarios municipales, retiraron durante la mañana los restos del campamento, incluidos los toldos que habían cubierto la plaza y protegido de la lluvia a quienes vivían allí. Según el Ayuntamiento de Madrid, se recogieron 36 toneladas de residuos.

La estatua del oso y el madroño está cercada, y el SELUR ha quitado las pintadas y pegatinas que tenía. El monumento ecuestre de Carlos III todavía no tiene agua en la fuente que lo rodea. La entrada de la estación de Sol conocida como “la ballena” está vallada para su limpieza próxima, aunque el acceso por esa boca y por las demás del Metro sigue operativo.

Vuelta a la normalidad

Durante casi mes y medio se habían juntado en el espacio cientos de tiendas de campaña, calles improvisadas, zonas de recogida de avituallamiento y mesas informativas. Ahora la zona vuelve a la normalidad habitual.

Sergio, de 28 años, llegó a Sol desde Villaverde Alto “con el tráfico habitual”, sin saber lo que iba a encontrar, y describe “un panorama completamente distinto”. Alejandro, de 27 años, que vivió la acampada desde dentro, confiesa que ver la plaza llena de turistas y sin tiendas le ha causado “shock”: “La verdad es que me ha saltado un poco la lagrimilla”. Cree que “es importante reivindicar la protesta en sí” y que la gente “proteste donde le dé la gana”, aunque la acampada haya terminado “independientemente de que se haya podido alargar”.

Dos turistas uruguayas, Sol, de 30 años, y Cecilia, de 29, se acercaron esta mañana “a ver si estaba todo realmente desalojado”. Sol pensaba que encontraría “más destrozos”, pero ambas coincidieron en señalar “la cantidad de seguridad” que todavía hay en la zona. Marcos, de 52 años, vecino de la plaza que ha vivido “todas las fases” de la acampada, tampoco ve daños graves: “Los desperfectos, si los hay, no son visibles”, y solo ha visto “tres o cuatro pegatinas”.

Impacto en el comercio

Varios comercios de la zona han trasladado a Europa Press que este último mes ha sido especialmente duro, porque la acampada provocó una falta de clientes en la plaza y en las calles aledañas. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, cifra en “más de 30 millones de euros en pérdidas del comercio de la zona” los 38 días de ocupación de la Puerta del Sol.

Salam, de la heladería Palazzo, situada en uno de los bajos del edificio coronado por el letrero del Tío Pepe, dice estar “muy feliz” de “ver la plaza otra vez así”, porque en este último mes “han bajado mucho las ventas”.