Domingo, 11 de octubre de 2026
La policía india reprime en Nueva Delhi la protesta de las 'cucarachas' contra la retirada de 130 millones de nombres del censo electoral
3 minutos de noticias · Internacional
El movimiento juvenil, que exige la dimisión del jefe electoral, denuncia que al menos 10.000 simpatizantes han sido detenidos en todo el país, una cifra que no ha podido verificarse de forma independiente.
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Las «cucarachas» habían anunciado que tomarían este sábado las calles de Nueva Delhi, pero se encontraron con una ciudad blindada: barricadas metálicas amarillas, furgones policiales, antidisturbios y miles de paramilitares rodeaban Jantar Mantar, el lugar habitual de las protestas. Las estaciones de metro estaban cerradas, decenas de trenes cancelados y la conexión móvil a internet suspendida en buena parte del centro. Las televisiones locales mostraron a policías persiguiendo a grupos de jóvenes y metiéndolos en vehículos.
El despliegue había comenzado la víspera, con más de 25.000 policías y efectivos de seguridad, el cierre de 57 estaciones de metro y decenas de controles para interceptar a los manifestantes. El país que presume de ser la mayor democracia del mundo desplegó un dispositivo gigantesco para impedir una manifestación convocada para defender la democracia.
La jornada empezó con la detención de Abhijeet Dipke, fundador del movimiento, interceptado al aterrizar en el aeropuerto de Delhi procedente de Bombay. Según la organización, los agentes le exigieron que cancelara una protesta prohibida por las autoridades. Los dirigentes Saurav Das y Ashutosh Ranka también fueron detenidos a su llegada. Antes, Dipke había escrito en X: «El dictador prefiere cerrar toda la capital nacional y perjudicar a millones de ciudadanos antes que permitir una protesta pacífica en un lugar autorizado para manifestaciones».
Según una fuente citada por Reuters, unos 200 manifestantes acabaron bajo custodia en el centro de la capital. Entre los retenidos fuera de Delhi estaba Dhruv Rathee, uno de los comentaristas políticos más conocidos de YouTube y crítico habitual del Gobierno. El movimiento asegura que al menos 10.000 simpatizantes han sido detenidos en todo el país, cifra que no ha podido verificarse de forma independiente. Algunos estudiantes que viajaban desde otras ciudades fueron interceptados antes de llegar a Delhi.
El Tribunal Supremo había cuestionado el viernes la desproporción de las restricciones y pidió que no se paralizara indiscriminadamente la ciudad. The Indian Express recogió una comparación de la audiencia: «no se puede utilizar un martillo para matar una mosca». La maquinaria de seguridad, sin embargo, siguió funcionando.
El fondo del conflicto es el derecho al voto. La Comisión Electoral impulsa una revisión intensiva especial del censo (SIR, por sus siglas en inglés), destinada oficialmente a eliminar registros duplicados, personas fallecidas y ciudadanos que ya no cumplen los requisitos para votar. El proceso ha provocado la exclusión de unos 130 millones de nombres en distintas fases, y millones de afectados han presentado reclamaciones para recuperar su inscripción. La oposición denuncia una maniobra para favorecer al Bharatiya Janata Party (BJP), el partido de Modi, y sostiene que las exclusiones afectan especialmente a comunidades musulmanas, sectores empobrecidos y votantes próximos a la oposición. La Comisión y el BJP rechazan las acusaciones y defienden la revisión como necesaria para garantizar la limpieza electoral. En algunos territorios, errores en los nombres, irregularidades burocráticas o la dificultad para acreditar registros familiares antiguos han complicado la permanencia de ciudadanos legítimos en el censo.
Modi, primer ministro desde 2014 y en su tercer mandato, afronta el descontento de la generación Z. Meses antes, las movilizaciones contra las filtraciones de exámenes oficiales contribuyeron a la salida del ministro de Educación. Pese al crecimiento económico, la juventud sigue encontrando dificultades para acceder a empleos estables. Las «cucarachas», surgidas en mayo como sátira en redes sociales y lideradas por el Partido Janata de la Cucaracha (CJP), usan el humor, los vídeos virales y una estética irreverente para conectar con jóvenes que desconfían tanto del Gobierno como de buena parte de la oposición. Sus convocatorias digitales han llegado ya a las calles, donde confluyen estudiantes, organizaciones civiles y partidos opositores.
Las elecciones regionales de comienzos de 2027, entre ellas las de Uttar Pradesh, el estado más poblado del país y uno de los grandes bastiones del nacionalismo hindú, llegan en un momento delicado: una pérdida de confianza en la neutralidad de la Comisión Electoral podría alimentar una crisis de legitimidad.