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Jueves, 17 de septiembre de 2026

La Reserva Federal sube tipos de interés un cuarto de punto pese a presión de Trump

3 minutos de noticias · Economía

La Reserva Federal subió tipos de interés a un rango entre 3,75% y 4%, su primer aumento desde 2023, por la inflación persistente, en un desafío directo a Trump que exige tipos bajos.

La Reserva Federal de Estados Unidos ha incrementado los tipos de interés en un cuarto de punto, aumentándolos a una horquilla entre el 3,75% y el 4%. Se trata de la primera subida de tipos desde el verano de 2023, cuando EE.UU. enfrentaba una inflación descontrolada provocada por la guerra de Ucrania y los estímulos fiscales multimillonarios de la pandemia de Covid.

La decisión fue tomada por unanimidad de los doce miembros del Comité Federal de Mercado Abierto y refleja la intención del banco central de aplacar las presiones inflacionarias actuales. Kevin Warsh, nuevo presidente de la Fed, defendió la decisión como «una decisión sobria, seria y responsable», afirmando que «el hecho puro y duro es que la inflación está demasiado alta y ha estado así demasiado tiempo». Warsh subrayó que «la unanimidad muestra nuestra determinación por conseguir la estabilidad en los precios».

El desafío a Trump

La decisión supone un desafío directo al presidente Donald Trump, que ha lanzado ultimátums públicos exigiendo que el banco central baje tipos de interés para estimular la economía. Trump había protagonizado un «asalto contra la independencia de la Fed» el año anterior, criticando constantemente a Jerome Powell, antecesor de Warsh, por su lentitud a la hora de reducir tipos, y llegó incluso a promover investigaciones penales contra él.

Warsh quedó atrapado entre fuerzas divergentes: el mandato legal de la Fed de mantener la inflación en el 2% y promover el máximo empleo, frente a la presión presidencial por una política monetaria de tipos bajos. Las propias proyecciones económicas de la Fed explican la decisión: proyectan que la inflación estará en el 3,7% a finales del año, por encima de lo esperado hace tres meses, y que el indicador de precios sin elementos volátiles (energía y alimentos) alcanzará el 3,4%. En sus estimaciones, la inflación no llegará al entorno del objetivo del 2% hasta 2029, cuando Trump ya no estará en la Casa Blanca.

Otro motivo de presión para la Fed fue la evolución de la deuda estadounidense, con bonos a diez años que han sobrepasado el 5% de interés, una señal de la preocupación de los mercados con la inflación y el sobreendeudamiento de la primera potencia mundial.

Perspectiva de nuevas alzas

Más allá de esta decisión, el mercado espera que habrá más movimientos de tipos a corto plazo. Dieciocho de los diecinueve miembros de la Fed que compartieron sus estimaciones pronostican que habrá al menos otra subida antes de fin de año. La posición de Warsh ha evolucionado: en julio parecía cauteloso, pero en agosto mostró en Jackson Hole una «inclinación más decidida a actuar», defendiendo que la Fed «tendrá trabajo que hacer» si la inflación no cede.

La respuesta de Trump

Trump ha respondido con mensajes en su red social insistiendo en que EE.UU. debe tener tipos «del 1% o menos» y reafirmando que su país tiene «el mejor crédito del mundo, de lejos», a pesar de la evolución de su deuda pública. Hace unos días había amenazado con «cancelar el comercio con todos los países con los que estamos en déficit» si la Fed no bajaba tipos.

Kevin Hassett, presidente del consejo asesor económico del presidente, aseguró que Trump apoyará «al 100%» a Warsh, pero también que no estará «super contento» si no se bajan tipos. De momento, Trump no ha nombrado a la Fed ni a Warsh en sus ataques públicos, y Warsh se ha negado a responder preguntas sobre Trump y sus amenazas, diciendo que no tiene «nada que decir sobre el presidente».

La decisión de la Fed está en línea con la que adoptó el Banco Central Europeo la semana anterior, y se espera que el banco central de Japón anuncie cambios similares el viernes.