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Jueves, 22 de octubre de 2026

Los disturbios de París eclipsan las protestas estudiantiles y en Saint-Denis temen nuevos saqueos

3 minutos de noticias · Internacional

Las comparecencias judiciales de los detenidos muestran perfiles muy diversos, y el ministro de Asuntos Urbanos atribuye los saqueos a delincuentes de los suburbios.

En Francia, pocos hablan ya del motivo real de las manifestaciones, que no comenzaron el pasado 17 de octubre, sino mucho antes: a mediados de septiembre, varios institutos dijeron «basta» por las malas condiciones en las que había comenzado el curso. Sin embargo, lo ocurrido las noches del sábado y el domingo eclipsó casi por completo al movimiento estudiantil.

Una horda de encapuchados sembró el caos en las calles de París, destruyendo y saqueando establecimientos y tiendas. ¿Quiénes generan este caos y de dónde vienen?

Perfiles diversos

Las comparecencias ante los jueces de los detenidos en los últimos días «han permitido constatar que existen perfiles muy diversos: manifestantes que acudieron a protestar, jóvenes desempleados o con pequeños empleos mal pagados, jóvenes con antecedentes judiciales por menudeo de drogas y una madre que cría sola a sus hijos y que, según aseguró, “pasaba por ahí”», explica el sociólogo Francis Dupuis-Déri.

Las imágenes permiten identificar rasgos comunes: jóvenes, en su mayoría hombres, con el rostro cubierto por capuchas, gafas oscuras, bufandas y ropa negra, para dificultar su identificación. El politólogo Jérôme Fourquet escribe que estos alborotadores se han instalado en «la cultura del motín» y pueden dividirse en dos grupos: los «cuasi profesionales», militantes de ultraizquierda a menudo procedentes del movimiento Black Bloc, y los vándalos, mucho más numerosos, que actúan por oportunidad y comparten una misma consigna: «¡Vamos a joderlo todo!».

El Black Bloc, explica Dupuis-Déri, no tiene organización jerárquica ni liderazgo definido: «Cualquiera puede incorporarse a él. Hay anarquistas, comunistas, ecologistas, feministas, personas “queer” y los célebres antifascistas». Su método es fácil de reproducir: una estética punk que surgió en el Berlín Occidental de finales de los años ochenta.

Los vándalos aprovecharon el descontrol generado por estos encapuchados para saquear y robar a manos llenas en los establecimientos de sus vecinos.

Las declaraciones del ministro

El ministro de Asuntos Urbanos, Vincent Jeanbrun, afirmó en una entrevista que se trataba de una «facción de delincuentes de los suburbios» que «saqueó parte de Francia»: «Hay jóvenes y adultos perfectamente entrenados en este tipo de violencia, en esta guerra de guerrillas urbanas, y eso no se aprende en la escuela. Entonces, ¿dónde se aprende? En las calles de ciertos barrios, con grupos clandestinos de narcotraficantes que enseñan a nuestros jóvenes desde muy pequeños a atacar a la policía y a odiarla».

Los vecinos de estos barrios no se sorprenden. En Saint-Denis, en la periferia norte de París, una pareja de españoles que emigró hace más de sesenta años desde Ponferrada comenta que «el ambiente se ha calmado, pero la situación es mala, muy mala». Gael, vecino del barrio, recuerda: «Siempre señalan a los suburbios y aquí sabemos quiénes causan el caos: son los de siempre. Mira lo que pasó cuando ganó el PSG o cuando hubo otras manifestaciones…».

Durante la celebración de la victoria del PSG en la Champions en mayo de este año, los saqueos y la violencia fueron protagonizados, según el entonces prefecto de Policía y hoy ministro del Interior, Laurent Nuñez, por individuos de barrios de la periferia de París: un 70 % de los detenidos procedían de ellos y un tercio eran menores de edad.

La ley del más fuerte

Teresa, profesora de castellano en un colegio de la zona norte de París, coincide: «Aquí reina la ley del más fuerte y es lo que también se vio el fin de semana». Tras diez años dando clases en estos barrios periféricos, admite la «falta de integración» de los chavales, que degenera en tensiones.

En Saint-Denis, las autoridades municipales se mantienen en alerta máxima. El alcalde, Bally Bagayoko, de La Francia Insumisa, convertido en «héroe» por «defender» a los estudiantes frente a la policía, se reunió el lunes, un día después de los saqueos, con los comerciantes para informarles de la situación e instar a la población a extremar las precauciones. Hay temor a un nuevo descontrol, porque en los últimos días ha habido llamamientos en redes sociales que instaban a los jóvenes a participar en saqueos. «El domingo hubo muchos jóvenes de pueblos vecinos, pero también jóvenes de Saint-Denis; tenemos que reconocerlo», admitió Bagayoko.