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Viernes, 11 de septiembre de 2026

Los informes desclasificados sobre Ceuta generan malestar interno en el PSOE y el Gobierno

3 minutos de noticias · Política

La publicación de informes desclasificados sobre la crisis de Ceuta que el Gobierno esperaba usara para exonerarse produjo el efecto opuesto, generando malestar interno en el PSOE y erosionando la credibilidad del Ejecutivo sobre su gestión de la entrada masiva de migrantes los días 30 y 31 de julio.

El Gobierno publicó el miércoles los informes relativos a la crisis de Ceuta buscando un “golpe de efecto” que exonerara al Ejecutivo de responsabilidades. Pedro Sánchez había anunciado el 3 de septiembre en el Congreso que divulgaría estos documentos como ejercicio de transparencia sin precedentes. Sin embargo, el resultado ha sido el opuesto.

Según fuentes socialistas consultadas, el movimiento ha sido un “tiro en el pie”. Cargos del PSOE describen la situación como un “fiasco absoluto” y una “crisis de credibilidad” multiplicada por la publicación. Un dirigente autonómico califica el suceso como “uno de los grandes desastres de gestión de este Gobierno”.

El desencuentro interno en el PSOE

La lectura que se hizo de la documentación fue completamente contraria a la que Moncloa esperaba instalar. En las filas socialistas, el malestar es unánime: criticen la tardía reacción ante la crisis durante el verano y la falta de calibración sobre su magnitud. Otros cargos acusan abiertamente al Gobierno de “mentir”, ya sea por omitir información disponible o dar una versión falsa.

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, fue el más crítico: urgió al Ejecutivo a “espabilar” para que esto no termine siendo “la primera o segunda gran mentira de la democracia”. Comparó la situación con cómo la ciudadanía fue engañada sobre los atentados del 11-M.

El CNI en el centro de la polémica

La defensa del Gobierno se centra en que los avisos recibidos no tuvieron la entidad suficiente para prever la entrada masiva. El CNI alertó el 29 de julio, pero Moncloa sostiene que ese aviso no fue una “alerta formal” a la cadena de mando ni al Ejecutivo.

Esto genera estupor entre los dirigentes: el Gobierno exhibe vulnerabilidades de los servicios de seguridad e inteligencia para eludir responsabilidades, cuando el CNI es considerado “uno de los mejores servicios de inteligencia del mundo”. El Gobierno posteriormente aclaró a través de comunicaciones informales que los servicios reconocen no haber anticipado “la magnitud y naturaleza” de lo que ocurrió los días 30 y 31 de julio.

Intentos de contención sin éxito

La torpeza en la gestión tuvo un reconocimiento implícito en la necesidad posterior de explicaciones. Primero mediante comunicaciones de fuentes gubernamentales, luego con una intervención personal de Sánchez en redes sociales, inusual para un presidente del Gobierno. El jefe del Ejecutivo escribió un extenso mensaje en X encabezado por “Lo que se lee en los documentos desclasificados hoy es esto”, definiendo de “prudente” la reacción y asegurando que nadie podía anticipar la crisis migratoria con la información disponible.

En Moncloa son plenamente conscientes del fracaso. La tensión en los centros de decisión el miércoles por la tarde fue evidente. El Gobierno permanece absolutamente solo en su apuesta por exonerar a Marruecos: ni siquiera entre los votantes socialistas calan sus tesis sobre la autoría de los hechos.