Domingo, 1 de noviembre de 2026
Los Mossos despliegan un dispositivo de máximos y frenan una nueva convocatoria de disturbios de Blocus en Barcelona
3 minutos de noticias · Sucesos
Más de un millar de personas identificadas y medio centenar de propuestas de sanción en Barcelona, sin altercados, gracias al dispositivo de máximos de los Mossos d'Esquadra. El operativo llega tras once detenciones de promotores de las convocatorias en redes sociales y la prisión preventiva del creador de varios canales.
Cinco operarios cortaron con una radial tableros de contrachapado para blindar las cristaleras de la Casa Milà, en el paseo de Gràcia de Barcelona, minutos antes de las nueve de la noche. Temían que los disturbios convocados bajo el lema Blocus pudieran afectar al edificio. Otros comercios llevaban todo el día protegidos ante la amenaza de posibles altercados.
Los Mossos d’Esquadra desplegaron un dispositivo de máximos que empezó a las tres de la tarde en el centro de la ciudad. Horas después se había saldado con más de un millar de identificados, entre ellos algún periodista, y medio centenar de propuestas de sanción por portar objetos peligrosos.
Entre las identificaciones:
- Un hombre sobre el que pesaba una orden fue detenido, aunque no tenía nada que ver con la convocatoria de algaradas.
- Otro individuo fue identificado con un «objeto cortante», que le fue requisado. Ha quedado investigado por actos preparatorios punibles.
Centenares de agentes, también de la Guardia Urbana, saturaron los alrededores de la plaza de Cataluña y sus calles adyacentes: agentes de paisano en grupo, para hacerse notar, y efectivos de la Brigada Móvil (Brimo) y de las Áreas Regionales de Recursos Operativos (ARRO). Desde primera hora de la tarde hubo controles preventivos y filtros de seguridad en el transporte público, en las entradas y salidas de metro y trenes, también en la primera corona metropolitana. El objetivo era evitar que el centro volviera a convertirse en un polvorín, como el sábado anterior, cuando hubo comercios saqueados, contenedores en llamas y una jornada de altercados que se saldó con 133 detenidos, de los que 89 eran menores.
Las horas previas al macrodispositivo ya habían traído once detenciones de «dinamizadores» de las protestas convocadas en redes sociales bajo el fenómeno Blocus. En Barcelona cayó el creador de varios de los canales más activos, que operaba desde Valencia bajo el pseudónimo «Fuck AEAT», y ya ha ingresado en prisión preventiva. Varios de los menores que participaron en los saqueos han ingresado en un centro de régimen cerrado.
El Blocus (bloqueo, en francés) nació en Francia como una reivindicación de mejoras en los institutos, pero se ha extendido a otros puntos de Europa, incluida España, con el único objetivo de azuzar la violencia callejera. Según la conclusión de los investigadores, no es un movimiento político, ni una ideología, y no obedece a los patrones habituales de una protesta social. Se trata de una dinámica que nace y se alimenta en plataformas en línea para instigar a la violencia y al pillaje, y que amplifican, a través de las mismas redes, injerencias extranjeras cuyo objetivo es la desestabilización de Occidente.
La principal dificultad para descifrarlo es que bajo una misma etiqueta conviven perfiles distintos: quien acude por simple curiosidad, quien busca participar en una protesta o se siente atraído por los disturbios, y quien aprovecha el desorden para cometer actos vandálicos o robar. Quienes responden a estas convocatorias son sobre todo jóvenes: la media de edad de los arrestados en Barcelona el pasado fin de semana fue de 19 años, y hubo menores de solo 12. Las fuentes policiales señalan un patrón de actuación compartido, pero no se ha acreditado una estructura que dé instrucciones a los adolescentes. Sí se han identificado administradores de perfiles, como el usuario «Fuck AEAT», de 25 años y origen hispano pakistaní, al que la Guardia Civil detuvo en Valencia por «dinamizar» varios canales de Telegram que llamaban a sembrar el caos en las calles de Barcelona.
La Policía catalana ha contabilizado más de un centenar de carteles en la red y ha detectado elementos visuales y lingüísticos que considera incongruentes: textos en castellano acompañados de banderas independentistas, símbolos anarquistas o la corona asociada a los Latin Kings. Como están creados con inteligencia artificial, los investigadores pretenden rastrear su trazabilidad.
El cierre de varios de estos canales y el dispositivo de máximos han evitado una nueva réplica de las algaradas. La semana anterior, el gran número de detenciones, «sin precedentes» hasta la fecha según el director general de los Mossos, Ferran López, tensionó a los efectivos. Por eso el cuerpo montó este sábado un centro de recepción de arrestados en la calle Pau Claris, con dos camiones con capacidad para una docena de personas cada uno y un furgón medicalizado. Los Bomberos sofocaron el fuego de varios contenedores en esa calle, aunque desvincularon el suceso de los disturbios convocados.
En Madrid hubo también un gran operativo de seguridad en el centro, sin incidentes. Establecimientos de Gran Vía, Montera y la Milla de Oro tapiaron sus escaparates. En Barcelona ocurrió lo mismo, sin incidentes que lamentar. La labor preventiva, con el millar de identificaciones en las que se requisaron pasamontañas, armas blancas e incluso algún artefacto pirotécnico, la saturación del espacio público y las detenciones previas hicieron que reinara la calma y no se repitieran los altercados de la semana anterior.