Viernes, 30 de octubre de 2026
Los Mossos detienen en Bellmunt (Lleida) a un menor de 16 años que administraba canales para incitar a saquear comercios
3 minutos de noticias · Sucesos
Los Mossos d'Esquadra acusan a un menor de 16 años de conspiración para desórdenes públicos e incitación a dañar por crear canales que llamaban a saquear comercios. Los disturbios del sábado en Barcelona dejaron 133 detenidos, 85 de ellos menores.
Tras la detención en Valencia por la Policía Nacional de un joven de 17 años que creó canales bajo el lema Blocus, los Mossos d’Esquadra han detenido este jueves en Bellmunt (Lleida) a un menor de 16 años. Administraba varios perfiles en los que daba instrucciones para realizar actos vandálicos, desde saquear comercios hasta atacar a policías. Llamaba a hacerlo el 31 de octubre, cuando ya hay varias convocatorias para emular los disturbios de Francia en Barcelona y Madrid.
Según la nota de prensa del cuerpo catalán, los agentes de Información rastrearon las plataformas donde se difundían las convocatorias y llegaron al menor, que a principios de esta semana creó el grupo «Blocus Lleida». Está acusado de conspiración para la comisión de desórdenes públicos e incitación a cometer daños.
En sus grupos, según los Mossos, no solo difundía contenido para incitar, sino que planteaba cómo llevar a cabo los saqueos: qué tipo de comercio asaltar y cómo vestir (ropa oscura y pasamontañas). Hablaba de emplear «la violencia y artefactos lesivos contra la policía». Los investigadores no descartan nuevas detenciones. El administrador de Blocus Barcelona había creado un nuevo canal, Blocus4BCN, que seguía activo hasta hace poco, con algo más de 200 seguidores, después de que Telegram cerrase los anteriores por considerar que su contenido animaba a cometer actos violentos. Esta tarde el grupo ha desaparecido, pero por decisión de su propio creador, que ayer compartió un vídeo en el que se le ve de corta edad, encapuchado, con gafas de sol y vestido de negro.
Los disturbios del sábado
En las algaradas convocadas bajo ese lema, que reunieron hasta 500 jóvenes en el centro de Barcelona, hubo 133 detenidos, de ellos 85 menores de entre 12 y 20 años.
Los primeros grupos de WhatsApp para convocar la movilización se crearon el martes 20 de octubre, según los Mossos. Al día siguiente, la Comisaría General de Información (CGI) detectó un perfil de TikTok con 102 seguidores que difundía un cartel con la frase «Blocus (bloqueo, en francés) 24/10, plaza de Cataluña, 17.00 horas». Inicialmente la convocatoria hablaba de calidad educativa, más recursos y profesorado, pero detrás no había ninguna organización ni movimiento social, sino perfiles anónimos sin vínculo con el extremismo violento, explicó la comisaria jefa del cuerpo, Síliva Catà, en la comisión de Interior del Parlament.
Los agentes aplican varios indicadores para valorar si una convocatoria en redes supone un riesgo para el orden público: la evolución de los seguidores, la posibilidad de que confluyan marchas antagónicas y si hay una llamada explícita a la violencia. Este último es el más determinante. En el caso de Barcelona, el «salto final» llegó en «pocas horas», cuando apareció esa llamada explícita y crecieron los seguidores.
Los Mossos se desplegaron a las 16.00 horas, tras constituir el centro de coordinación en la calle Lleida. Identificaron a pequeños grupos de entre tres y cinco jóvenes y requisaron objetos peligrosos, desde pirotecnia hasta espráis. Dos horas y media después comenzaron los altercados: lanzamientos contra la policía, calles cortadas con barricadas de papeleras, motos y bicis, y algunas quemadas. Poco después llegó el pillaje en los alrededores de La Rambla, el Portal del Ángel, la plaza Urquinaona y la plaza de Cataluña. El balance fue de 23 comercios saqueados, sobre todo de material informático, ropa deportiva y joyas, y una treintena de establecimientos dañados por el vandalismo. Hubo 14 mossos heridos, cuatro de ellos de cierta gravedad; uno recibió un fuerte impacto en la cabeza.
La investigación para llegar a los organizadores sigue en curso. El director de la Policía, Ferran López, advirtió de una particularidad no detectada hasta ahora en Cataluña: no se trata de encapuchados que destrozan comercios tras una protesta, sino de personas que «no han necesitado un lema o una bandera para manifestar su violencia». Según López, eso condicionó el dispositivo. Aun así, asegura que el despliegue se planificó tras detectar la convocatoria, aunque «no había precedentes» de una concentración de esa magnitud y características en el territorio.
Durante esta semana han circulado varios llamamientos a emular esos disturbios, pero por ahora han tenido «cero seguimiento», tanto en Girona como en Granollers y en la propia capital catalana. Los Mossos están preocupados por la convocatoria del sábado 31 de octubre: «Es la única que tiene un canal que la dinamiza», y habla abiertamente de robar comercios y agredir a policías.