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Martes, 29 de septiembre de 2026

Miguel Ángel Pérez Triano dimite como delegado del Gobierno en Ceuta

3 minutos de noticias · Política

El delegado del Gobierno en Ceuta Miguel Ángel Pérez Triano ha dimitido tras semanas de presión por su gestión de la crisis migratoria, trasladando la responsabilidad al Ministerio del Interior y argumentando que había advertido al Gobierno de las consecuencias de la sentencia del Tribunal Supremo que impedía los rechazos en frontera.

El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha presentado su dimisión este lunes tras semanas de presión insostenible derivadas de su gestión de la crisis migratoria.

Pérez Triano está en el foco de atención desde que Gonzalo Sanz, su antiguo jefe de Gabinete, le acusara de haber mentido en su dimisión anterior. Con su salida se cierra un cortafuegos que iba estrechándose en torno a la responsabilidad del Gobierno central.

En una declaración institucional, Pérez Triano ha apuntado hacia el Ministerio del Interior, trasladando la responsabilidad al Ejecutivo. Afirmó que en los días previos había transmitido «lo que estaba ocurriendo» y que pidió «medidas y refuerzos» ante el agravamiento de la situación migratoria y la posibilidad de una entrada masiva de personas.

Además, aseguró que tras la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio —que impedía el rechazo de inmigrantes en frontera— advirtió al Gobierno de las consecuencias y del posible efecto llamada.

El exdelegado recordó las limitaciones de su cargo: «Un delegado no tiene competencias para ordenar o determinar ciertas actuaciones. Una delegación no tiene mando en la frontera ni competencias, ni yo puedo ordenar abrir y cerrar puertas ni ordenar nada al Ejército». A pesar de ello, aseguró que pidió el despliegue de efectivos militares el día 30 de julio ante la evidencia de lo que estaba ocurriendo.

Pérez Triano sostiene que emitió informes y comunicaciones diarias antes del 30 de julio, que obran en su poder y que utilizará en caso de ser llamado a declarar en la Audiencia Nacional. «Fuimos los que dimos la voz de alarma el día 30 junto con la Guardia Civil y avisamos a Interior, pidiendo la intervención del Ejército esa misma mañana», afirmó.

A su defensa política añadió un componente personal. Según fuentes socialistas, la situación de acoso que ha sufrido él y su familia han sido determinantes en su decisión. Reconoció haber padecido presión «injusta, insultos y una campaña de desprestigio». Incluso mencionó que «hasta me pusieron una corona de difuntos en la puerta de la Delegación».

Pérez Triano reivindicó haber realizado un «inmenso trabajo» en un entorno «hostil» y aseguró que la decisión ha sido «muy pensada y meditada» tras consensuarla con su familia.