Saltar al contenido
English

Jueves, 22 de octubre de 2026

Milei llama «impresentable dictador» a Sánchez en su visita a Madrid y deja incómodos a Feijóo y Abascal

3 minutos de noticias · Política

Su principal acto político fue una reunión con Isabel Díaz Ayuso en un despacho del Canal de Isabel II, usado para eludir a los acampados de la Puerta del Sol. Al acto del Nueva Economía Fórum acudieron solo cargos de segundo nivel de PP y Vox.

Javier Milei aterrizó este miércoles en España en plena precampaña de las elecciones generales. Según el artículo, lo hizo agrediendo, insultando y descalificando al conjunto de la izquierda y, en particular, al presidente del Gobierno, al que regaló una baza electoral inesperada. Su visita dejó visiblemente incómodos a Alberto Núñez Feijóo y a Santiago Abascal.

El PSOE se frotó las manos. Tras dos semanas de enredo entre PP y Vox por las pensiones, los socialistas están convencidos de que todo lo que representa Milei ayuda a caricaturizar a sus adversarios y a movilizar a una izquierda temerosa de que aquí se repliquen sus recetas: recortes drásticos del estado social. Por eso se lanzaron a la yugular desde primera hora de la mañana.

Pedro Sánchez respondió en sus redes sociales con un vídeo: «Si subir las pensiones es ser zurdo, yo soy zurdo. Si dar más tiempo a los padres y madres para disfrutar de sus hijos e hijas es ser zurdo, yo soy zurdo. Si subir el salario mínimo interprofesional, es ser zurdo, yo soy zurdo. Si defender el derecho a abortar, es ser zurdo, yo soy zurdo. Si defender el “no a la guerra” es ser zurdo, yo soy zurdo. Sí, soy zurdo. Y a mucha honra». En la sede de Ferraz se desplegó una enorme lona: «Hola, Milei. Los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España».

En su primer acto en España, un desayuno informativo, Milei arremetió contra casi todo el mundo, menos contra Ayuso y Abascal. A Sánchez lo llamó ladrón: «Pedrito es bien corrupto, ¿no? La otra vez cuando se lo dije se ofendió y después le estallaron un montón de casos en la justicia. O sea que sí es un corrupto. Es como cuando Lula se enoja cuando le digo ladrón, porque es ladrón. Es decir, si hay algo que caracteriza a los líderes socialistas es que son ladrones». Y lo tildó de dictador: «Tenemos motivos para celebrar a España como cuna del liberalismo. Por lo tanto, es una deuda de honor que tienen con su propia sangre sacar a los socialistas a patadas porque ustedes son la cuna del liberalismo».

Sánchez no pudo contener su goce. Desde el coche, camino de Burgos, escribió en redes: «Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!». El tema era ‘Fanático’, de Lali Expósito, que ironiza sobre la delgada línea entre el odio y la obsesión y hace referencias evidentes al fanatismo de Milei.

En el mitin de la tarde, los militantes le pidieron entrar al trapo antes incluso de que Milei se pronunciara. Sánchez respondió: «El señor Milei ha venido por aquí y le ha creado un problema a Feijóo y Abascal, que le invitaron y ahora no saben qué hacer con él. No saben dónde meterse ni dónde meterlo». Sobre los dos líderes de la derecha añadió que Feijóo hablaba de pizzas y de pisos, y que Abascal había dicho que le habían pillado fuera y que hacían un Zoom. Y concluyó: «Si Feijóo y Abascal gobiernan, harán lo que hace Milei en Argentina. Y eso no lo queremos para España».

El fiasco de la visita para PP y Vox se podía anticipar. A diferencia de lo ocurrido en el pasado, el presidente argentino fue recibido con frialdad por las derechas españolas. Participó en el Nueva Economía Fórum, uno de los actos informativos más habituales y concurridos de Madrid, que reúne a empresarios y políticos alrededor de un invitado que ofrece un discurso y suele responder preguntas. Pero este miércoles se rompieron algunas tradiciones: no aparecieron los nombres de los patrocinadores del evento, Solaria y Asisa, en el panel ante el que habló el invitado. Los logos sí figuraban hace un par de semanas, cuando el convidado fue el dirigente de la extrema derecha francesa Jordan Bardella.

Al evento acudieron dirigentes de segundo nivel tanto del PP como de Vox. La representación institucional corrió a cargo del presidente del Senado, Pedro Rollán, que no se inmutó cuando Milei llamó «impresentable dictador» al presidente del Gobierno. Según las previsiones informativas remitidas a los medios, oficialmente no asistió nadie de la dirección del PP. Hubo una mínima representación del PP de Madrid y del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso: el jefe de Gabinete de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez; el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García, y Esperanza Aguirre, a título personal.

No hubo ninguna referencia de los portavoces del PP durante todo el día, ni tampoco en redes sociales. Cayetana Álvarez de Toledo, también argentina, no se dejó ver. Feijóo había apoyado en las elecciones presidenciales a Mauricio Macri, quien a su vez respaldó la candidatura de Milei en la segunda vuelta tras fracasar en la primera.

La ausencia más notable fue la de Santiago Abascal. Vox ha sido uno de los principales apoyos de Milei en España, y su primera visita se produjo con la excusa del Foro de Madrid, un encuentro de líderes ultras de todo el mundo organizado precisamente por Vox. Esta vez, Abascal optó por la precampaña, con actos en Ponferrada (León) y A Coruña. Milei se reunió con el secretario general del partido, Ignacio Garriga, y recibió una videollamada del líder de Vox, que el presidente argentino colgó en su perfil oficial de Twitter. «Me habría encantado verte, pero… pero en otra ocasión», le dice Abascal en el vídeo.

El principal acto político de Milei fue su encuentro con la presidenta madrileña, que lo recibió en su despacho «complementario» de las oficinas del Canal de Isabel II para eludir a los acampados en la Puerta del Sol. Ayuso había mantenido oculto el martes y buena parte del miércoles el uso de esas oficinas para celebrar el Consejo de Gobierno semanal y, de paso, recibir a Milei.