Martes, 29 de septiembre de 2026
Miles de personas en Barcelona exigen un decreto de vivienda con medidas estructurales
3 minutos de noticias · Economía
Miles de personas se concentraron en Barcelona para exigir un decreto de vivienda que incluya contratos indefinidos de alquiler y congelación de precios, en respuesta a la crisis de acceso a la vivienda que ha afectado especialmente a jóvenes y familias trabajadoras.
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El Sindicat de Llogateres convocó una concentración masiva en Barcelona el lunes por la tarde para presionar al gobierno español a aprobar un “decreto Maricarmen” con medidas reales contra la crisis de vivienda. Según la Guàrdia Urbana, asistieron 2.000 personas; los convocantes hablan de 20.000.
Los manifestantes cortaron la Diagonal, vía clave para la movilidad con el Baix Llobregat, al grito de “Maricarmen no estás sola”, “Vosotros rentistas, sois los terroristas” y “No me quiero dejar el salario para vivir en el barrio”. La protesta se produce en la vigilia de la aprobación del decreto que el gobierno negocia a contrarreloj con la oposición.
Las demandas
La portavoz del Sindicat de Llogateres, Carme Arcarazo, advirtió que la lucha requiere que el decreto incluya alquileres indefinidos y congelación de precios. “No queremos las migas ni un decreto farsa”, dirigiéndose directamente a Sánchez. Exigió que el Ejecutivo blinde los contratos convirtiéndolos automáticamente en indefinidos y congele los alquileres sin aplicar la actualización del IPC.
Aunque descartó replicar la acampada de Sol en Madrid, insistió en “la huelga general” como única forma de “conseguir una victoria estructural”.
Gisela Bermúdez, portavoz del Sindicat d’Habitatge de Catalunya, criticó la “falta de ambición” del Gobierno y propuso “expropiar los pisos de los fondos buitre”: “Hay más de 700.000 pisos que deberían estar a disposición de los trabajadores para aumentar el parque de vivienda público”.
Voces en la manifestación
Zuriñe Echaniz, de 36 años, vive en L’Hospitalet y no puede permitirse un alquiler en Barcelona. “Siento vergüenza y rabia. Quiero reivindicar el derecho a la vivienda. Traficar con la vivienda no es un derecho”, afirmó.
Cristina Fàbrega, de 31 años, vivía en casa de sus padres hasta que “tras muchos años de ahorrar” logró comprarse un piso, aunque fuera de su barrio de Gràcia, donde es “imposible” acceder a vivienda. “Los jóvenes se pueden movilizar. Espero que esta oleada de movilizaciones permita arreglar las cosas”, dijo.
Lourdes, vecina de Barcelona y propietaria de vivienda, participó “para mostrar solidaridad” con los jóvenes afectados por los precios. “Hay que hacer una ley que prohíba a los fondos buitre tener multipropiedades y poner alquileres desorbitados”, señaló.