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Jueves, 8 de octubre de 2026

Muere Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años desahuciada en Madrid que se convirtió en símbolo de la lucha por la vivienda

3 minutos de noticias · Economía

Estaba ingresada desde el desahucio del 23 de septiembre. Su muerte ha encendido la acampada de la Puerta del Sol y el debate sobre los decretos de vivienda que el Congreso rechazó.

Maricarmen Abascal, de 87 años, murió este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, según confirmó el Sindicato de Inquilinas. Estaba ingresada desde el 23 de septiembre, día en que fue desalojada en camilla de su vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro. Desde la cama del hospital seguía publicando vídeos en los que pedía seguir luchando por mejoras en materia de vivienda.

Vivía en la casa desde hacía 70 años, cuando su padre firmó un contrato de arrendamiento bajo el régimen de “renta antigua”, que afecta a los alquileres firmados entre 1950 y 1985 y tiene una renta inferior a la de inmuebles similares. En febrero de 2010 el recibo total era de 436,06 euros, con gastos incluidos, según explicó su antiguo casero, Ignacio Lázaro.

Maricarmen se convirtió en titular del alquiler tras dos subrogaciones: la del padre, cuando el contrato pasó a la madre, y la de esta, al morir en 2005. La disposición segunda de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 fijaba un límite de dos años para una segunda subrogación, por lo que debería haber renegociado el contrato en 2007. Sin embargo, se dio una “tácita reconducción que ha seguido vigente mes a mes” hasta el desahucio, después de que el Supremo fallara a favor del nuevo inquilino.

El propietario, la empresa Urbagestión, había llegado a un acuerdo con ella, con la mediación de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), para que regresara a la casa: un nuevo contrato de alquiler de ocho años con una renta que no superaría el 30% de sus ingresos netos. Según la EMVS, ese acuerdo decae con su muerte.

El desahucio provocó la acampada de cientos de personas en la Puerta del Sol, y la indignación de miles de personas en toda España, que se han manifestado y acampado en distintas ciudades. La crisis derivó después en la convocatoria de elecciones.

El Gobierno de Pedro Sánchez había aprobado en Consejo de Ministros dos decretos sobre vivienda, con referencia a Maricarmen incluida, que el Pleno del Congreso rechazó el pasado viernes. Junts votó en contra de las dos medidas, y el presidente convocó elecciones para el 29 de noviembre. Ahora el Consejo de Ministros ha aprobado dos nuevos decretos similares, con la intención de que los apruebe la Diputación Permanente.

Tras conocerse la muerte, los acampados de Sol gritaron “No son muertes, son asesinatos” y algunos marcharon hacia el Congreso de los Diputados. En el Kilómetro Cero guardaron un minuto de silencio en su memoria.

Pedro Sánchez trasladó sus condolencias: “Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz”.

Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, pidió no instrumentalizar el fallecimiento: “Ni campaña, ni partidos, ni utilización interesada. No más piedras en el muro. Ante la muerte de una persona solo cabe el respeto”.

El portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, escribió en la red social X: “Qué hijos de puta”. Rita Maestre, de Más Madrid, lamentó: “Malditos buitres y quienes les apoyan. Hoy es un día muy triste para Madrid y España”.

Vox acusó al Gobierno: “Han matado a Maricarmen. Sin ningún escrúpulo han utilizado el sufrimiento de una persona mayor para montar una campaña que ocultase la responsabilidad del Gobierno en el desastre de la vivienda. La responsabilidad de Pedro Sánchez, como dijo Maricarmen. Que se sepa quién ha traído la ruina y la muerte (en el apagón, en la DANA, en Adamuz, en Ceuta) a España”.