Miércoles, 4 de noviembre de 2026
Óscar Puente dimite como ministro de Transportes tras su comparecencia en el Congreso
3 minutos de noticias · Política
Tras casi cuatro horas y media de comparecencia en la Diputación Permanente, PP y Vox siguen pidiendo la salida de todo el Gobierno, empezando por Pedro Sánchez, a quien consideran responsable último de los dos accidentes ferroviarios.
- óscar puente
- ministerio de transportes
- pedro sánchez
- accidente de urda
- accidente de adamuz
- diputación permanente
- vox
- pp
La oposición recibió con sorpresa la dimisión del ministro de Transportes. Después de casi cuatro horas y media de comparecencia en la Diputación Permanente, Óscar Puente presentó su renuncia pasadas las nueve de la noche. Antes había soportado la reiterada exigencia de que se marchara, no solo de las formaciones de la derecha, sino de todos sus socios parlamentarios, con la única excepción de Bildu. La decisión llegó en la hora límite, casi al cierre de la intervención.
PP y Vox advierten de que su marcha era «lo mínimo» tras dos tragedias ferroviarias mortales, y reiteran que su dimisión «no basta». Apuntan a que «debe irse el Gobierno completo», empezando por Pedro Sánchez, al que señalan como responsable político último.
En el PP veían «inviable» la continuidad de Puente a escasos días de que comience formalmente la campaña electoral. «No se podía soportar. ¿Cómo va a hacer campaña el ministro? ¿Y el resto de su partido?», reflexionan distintos dirigentes consultados por ABC. Los populares contemplaban la posibilidad de esta dimisión en los próximos días, después de que Puente «se quemara del todo», y daban por hecho que Sánchez buscaría «un golpe de efecto» tras el hundimiento que podía registrar el PSOE en las elecciones generales, en gran parte por la gestión del sistema ferroviario.
Fuentes de Génova aseguran, no obstante, que «no va a colar» la dimisión, porque «el principal problema está en quien puso las infraestructuras en manos de Ábalos, primero, y de Puente después». Añaden que «la responsabilidad no se delega» y que «Sánchez no puede esconderse detrás de Óscar Puente». La advertencia es clara: «Ni la salida ahora de Puente ni la de Sánchez después del 29N nos hará olvidar lo más importante, que es saber qué ha pasado y qué hay que hacer para recuperar la seguridad perdida en el transporte ferroviario».
El accidente de Urda, en la provincia de Toledo, rompió la campaña del PSOE, que se había lanzado a una campaña en positivo tratando de obviar los desastres de gestión de la legislatura. Con 69 muertos, solo nueve meses después del de Adamuz (46 muertos), la tragedia era «inasumible», como llegó a decir el propio Sánchez.
En el PP consideran que el presidente trata de cortar de raíz el impacto para todo el partido, y entienden que no podían llevar a cabo «una estrategia al ataque permanente» como hasta ahora. Durante la comparecencia y en los días previos, los socialistas han vuelto a sacar a colación la gestión de Carlos Mazón en la DANA. «¿Cómo iban a seguir por ese camino si el ministro no dimitía?», se preguntan. Este fin de semana el PSOE tiene previsto un acto en Catarroja (Valencia), municipio cero de la riada de 2024. Fuentes populares aseguran que el Gobierno «no da puntada sin hilo» y ven «un movimiento pensado y medido» desde Moncloa.
En Vox apuntan igualmente a Sánchez como principal responsable, por haber mantenido a Puente y utilizarlo como cortafuegos. Minutos después de conocerse la renuncia, Santiago Abascal escribió en X: «Sánchez se esconde detrás de sus esbirros, pero la responsabilidad es suya». Enumeró escándalos como «Ábalos, Koldo, el fiscal general, Cerdán…», llamó a Sánchez «capo de la mafia» y «cerebro» de una organización criminal que «mata» con su «traición» y «corrupción», y sentenció: «Solo la respuesta masiva de los españoles en las urnas puede sentarle en el banquillo, y recuperar la esperanza y la dignidad nacional». Abascal reclamó también la dimisión del presidente del Gobierno y que quede a «disposición judicial».
«Llega tarde»
Durante la comparecencia de Puente, las exigencias de dimisión de PP y Vox fueron constantes. Ambos grupos reclamaron su salida en defensa de las 116 víctimas mortales de los accidentes de Urda, Adamuz y Gelida. La portavoz popular, Ester Muñoz, acusó al todavía ministro de eludir sus responsabilidades con una comunicación exagerada de los datos, con la que, a su juicio, pretendía desbordar el debate público. La portavoz de Vox, Pepa Millán, auguró que Puente acabaría sentado en el banquillo y sostuvo que no dimitía porque su «amo», Sánchez, no se lo permitía.
Antes del inicio de la sesión, una diputada de Vox ya había advertido a las puertas de la Cámara de que Puente no debería «haber llegado a la semana pasada» en el cargo. Los diputados de Vox abandonaron la sala una vez concluida la comparecencia.