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Sábado, 31 de octubre de 2026

Óscar Puente no dimite tras el accidente de Urda y Pedro Sánchez respalda su continuidad

3 minutos de noticias · Política

El ministro de Transportes rechaza dimitir tras el choque de Urda, que causó 69 muertos, después de que Pedro Sánchez le dijera que sería injusto irse. Puente apunta a un fallo en el centro de control de Adif en Atocha.

«Lo fácil sería salir, pero ni va con mi carácter ni tampoco es lo que me ha pedido el presidente del Gobierno», afirma el ministro de Transportes, Óscar Puente, en su comparecencia para explicar el choque de trenes en Urda (Toledo), que ha dejado 69 fallecidos. Es la segunda tragedia en la alta velocidad española en nueve meses.

Puente, cabeza de lista por Valladolid al Congreso en las elecciones del 29 de noviembre, se reafirma en no dimitir: «Soy una persona muy pequeña para el proyecto político del que formo parte, que es muy importante, que es un proyecto de país. Si yo creyera que mi continuidad lo perjudica, habría dado un paso a un lado». No desea «a nadie» lo que está pasando y sabe el «calvario» al que va a estar «sometido en los próximos días», con «los insultos, descalificaciones y prejuicios de culpabilidad» que se le van a atribuir en plena precampaña.

En conversación informal con los periodistas ha revelado que puso su cargo a disposición, pero Pedro Sánchez le respondió que sería «injusto» que se fuera. «Yo nunca voy a ser un problema», ha dicho, dando a entender que habría acatado la orden de marcharse si se la hubieran pedido.

Puente sostiene que los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de mando de Adif en la estación de Atocha como principal causa de que un AVE que circulaba a 160 km/h embistiera a un Iryo detenido por un problema técnico en Urda. «Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a prejuzgar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente un culpable. Mi forma de asumir responsabilidades, la conocen ustedes bien, es dar la cara».

Explica que no era su deber estar en el centro de mando el día del accidente, pero ahora sí es su deber «estar al mando». «No me voy a esconder detrás de nadie, entre otras cosas porque no tengo nada que esconder». Dice sentir un «dolor» y una «tristeza enorme» por las víctimas y sus familias, pero no puede dejar que ese dolor lo paralice: «Esa es mi forma de entender la responsabilidad».

Preguntado por si él habría pedido la dimisión del ministro tras dos accidentes ferroviarios en nueve meses, con 115 muertos, si estuviera en la oposición, no ha entrado en hipótesis. Sí ha recordado lo que hizo el PSOE tras el accidente de Angrois, en el que murieron 80 personas: «No pedir la dimisión de Ana Pastor».

Ha remarcado que, a diferencia de su predecesora, que solo compareció en la Comisión del ramo en el Congreso, él sí ha dado «la cara», en referencia a la rueda de prensa de este viernes y a las que dio tras la tragedia de Adamuz (Córdoba) en enero de este año. «La gente decente no utiliza las vidas humanas». La de este viernes, en Madrid, ha durado casi dos horas. Reivindica seguir al frente y trabajar como en otras crisis: «Poniendo el máximo de mi empeño y de mi capacidad y ofreciendo a los españoles soluciones que conduzcan a recuperar la confianza».