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Lunes, 28 de septiembre de 2026

Policía antiterrorista británica detiene a cinco hombres cerca de base aérea estadounidense

3 minutos de noticias · Sucesos

Las autoridades británicas arrestaron a cinco hombres sospechosos de delitos relacionados con explosivos cerca de la base de RAF Fairford, que es utilizada por el ejército estadounidense para operaciones contra Irán. Se evacuaron 85 familias de un pueblo cercano.

La policía antiterrorista de Reino Unido arrestó a cinco hombres sospechosos de delitos relacionados con terrorismo tras interceptarlos cerca de la base aérea de Fairford (RAF), donde presuntamente portaban explosivos. La instalación también es utilizada por el ejército de Estados Unidos en sus operaciones contra Irán.

Las detenciones se produjeron en Whelford, un pueblo cercano a la base, a unos 120 kilómetros al noroeste de Londres. Como consecuencia, al menos 85 familias tuvieron que ser evacuadas de la zona. Equipos de artificieros fueron desplegados en la localidad, y imágenes tomadas desde helicópteros mostraban a expertos antiexplosivos y robots de desactivación en los alrededores.

Las autoridades no han informado de la identidad ni la nacionalidad de los cinco detenidos, que permanecen bajo custodia. El subjefe de la Policía de Gloucestershire, comisario Richard Ocone, confirmó solamente que “se sigue trabajando para determinar todas las circunstancias del incidente”, aunque la policía antiterrorista afirmó que los detenidos son “sospechosos de preparar un acto terrorista”.

Origen de la operación

Según The Guardian, una llamada de un vecino fue decisiva: el operativo comenzó en horas de la madrugada del domingo cuando un residente denunció a la policía la aparición de tres camionetas sospechosas en el centro del pueblo. La operación no se basó en información de los servicios de inteligencia, sugiriendo que los investigadores no tenían conocimiento previo de ningún posible complot contra la base. Pasado el mediodía, se estableció un perímetro de seguridad de 400 metros entre la base y el pueblo.

Vecinos evacuados contaron cómo todo sucedió “muy rápido”. Uno identificado como Jason explicó que se enteró del incidente tras ver mensajes en el grupo del pueblo: “Simplemente recogimos nuestras cosas y vinimos aquí”, dijo desde el centro deportivo donde aguardaba poder regresar. Otra residente, Jo, relató: “Estábamos dormidos y los policías no paraban de dar golpes en la puerta. Ni siquiera me lavé los dientes ni nada”.

Respuesta de las autoridades

El gobierno británico aseguró que la situación se encuentra “bajo control”. “Podemos estar tranquilos sabiendo que se está gestionando la situación. Esa es precisamente la razón por la que nuestros equipos de respuesta a emergencias y nuestras Fuerzas Armadas están de guardia las 24 horas del día, los siete días de la semana”, escribió en X el ministro británico de Defensa, Wes Streeting.

Un portavoz de la Fuerza Aérea de EE.UU. en Fairford aseguró que su personal en la instalación “permanece en alerta y tomarán las medidas oportunas para garantizar la seguridad” de militares, civiles, contratistas y sus familias. El Departamento de Defensa de EE.UU. elevó el nivel de alerta a “Charlie” en la base aérea de Lakenheath, situada a unos 230 kilómetros de donde ocurrieron los hechos y también con militares estadounidenses desplegados. Una alerta Charlie significa “que se ha producido un incidente o se ha recibido información que indica que es probable que ocurra algún tipo de acto terrorista dirigido contra el personal o las instalaciones”.

Importancia de la base de Fairford

La base de Fairford ha sido utilizada por el ejército estadounidense desde hace décadas. Durante la Guerra Fría acogió al Mando Aéreo Estratégico de la Fuerza Aérea estadounidense, y posteriormente desempeñó un papel clave en la primera Guerra del Golfo en 1991. También durante la invasión de Irak de 2003, Washington desplegó allí sus bombarderos estratégicos B-52.

En marzo pasado, el primer ministro británico Keir Starmer autorizó a EE.UU. a utilizar la base para lanzar ataques contra instalaciones misilísticas iraníes. Desde entonces, aeronaves como los bombarderos B-52 y B-1B han despegado de la instalación cargados con potentes bombas capaces de destruir búnkeres e instalaciones subterráneas.

En los últimos meses, la base de Fairford ha sido escenario de protestas ciudadanas en contra de la decisión del gobierno británico de permitir que EE.UU. la utilice como centro de operaciones para sus ataques contra las fuerzas del régimen iraní.