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Martes, 29 de septiembre de 2026

Rusia bombardea la Academia Nacional de Ciencias y un gran hospital en Kiev con drones a reacción

3 minutos de noticias · Internacional

Rusia intensifica los ataques contra Kiev con drones de propulsión a chorro lanzados en pequeños grupos durante todo el día. La Academia Nacional de Ciencias y un hospital son golpeados, dejando 7 muertos y 80 heridos, en lo que el analista Viktor Kovalenko describe como una operación de información para intimidar a Occidente y forzar a Ucrania a rendirse.

Rusia ha intensificado sus ataques contra la capital ucraniana con sus drones más modernos. En los bombardeos de hoy impactaron contra el edificio de la Academia Nacional de Ciencias y el hospital Dobrobut, dejando 7 muertos y 80 heridos según los servicios de rescate de emergencia. El ataque a la Academia se produjo al mediodía cuando el edificio estaba lleno de gente.

La Academia Nacional de Ciencias, fundada en 1918 y ubicada junto a la Universidad Tarás Shevchenko, es una institución simbólica en la identidad cultural ucraniana en la que trabajan los mejores científicos del país y estudian miles de alumnos en especialidades como botánica, química y física. Este bombardeo se suma a cientos de ataques sufridos en meses recientes contra editoriales de libros e instituciones académicas clave. El hospital Dobrobut es solo uno más de decenas de centros médicos atacados en la capital, una nueva definición de crimen de guerra.

Los bombardeos de hoy, unidos a los de toda la noche que incluyeron un mercado de alimentos, centros de datos y otras infraestructuras civiles, han provocado incendios generalizados en la ciudad y han hecho el aire “casi irrespirable”.

Drones a reacción: nueva estrategia de terrorismo sostenido

El arma utilizada es el dron Shahed 5 (o Geranio 5 en nomenclatura rusa), equipado con motor a chorro que sustituye al viejo motor de hélice del modelo anterior, permitiendo velocidades mayores y mayor dificultad de intercepción.

Rusia ha modificado radicalmente su estrategia: en lugar de enviar grandes enjambres de drones para saturar las defensas aéreas, ahora lanza pequeños grupos de 2-3 aparatos durante todo el día, manteniendo las alarmas antiaéreas activas más de 10 horas sin que cesen las explosiones. El objetivo es crear pánico prolongado en la población civil.

Misiles balísticos: impunidad total

Además de los drones, Rusia ataca diariamente con misiles balísticos, armas mucho más destructivas por su tamaño. Debido a la escasez mundial de misiles antiaéreos Patriot, uno de los pocos sistemas capaces de derribar este armamento, Rusia ataca con absoluta impunidad.

Bombardear la retaguardia ucraniana se considera una de las grandes apuestas del Kremlin para someter a Ucrania tras casi cinco años de guerra, en especial porque en el frente convencional las tropas rusas son incapaces de avanzar significativamente.

Teoría de victoria de Putin hacia primavera de 2027

El Instituto de Estudio de la Guerra (ISW) cree que “la teoría de victoria modificada de Putin depende en gran medida de la capacidad de Rusia para lanzar drones baratos del tipo Geranio impulsados por chorro a gran escala y con tasas de penetración relativamente altas”.

Según el ISW, “Putin probablemente no imagina que la campaña de ataques de largo alcance de Rusia contra Ucrania dure indefinidamente, ya que es probable que esté intentando forzar a Ucrania a capitular antes de la primavera de 2027”. El programa ucraniano de interceptores busca atacar precisamente estos requisitos.

Incidentes transfronterizos con OTAN

Mientras Rusia lanzaba sus drones, la aviación polaca despegó para patrullar su frontera con Ucrania y prevenir violaciones de su espacio aéreo. Se escucharon alarmas antiaéreas incluso en la ciudad de Lublin. En Rumanía, un dron ruso volvió a entrar en su espacio aéreo, obligando a despegar a los cazas españoles destacados en esa frontera de la OTAN para proteger el flanco oriental de la alianza.

Operación de información para intimidar a Occidente

El analista ucraniano Viktor Kovalenko explica que “Rusia bombardea específicamente Kiev ahora porque ahí están todas las televisiones y la prensa occidentales. Así Moscú se asegura de que el mundo vea a diario grandes incendios, personas muertas en las calles, imágenes de destrucción”.

Según Kovalenko, “los misiles balísticos y los drones propulsados por chorro son la herramienta del Kremlin para continuar la guerra. Además, esos ataques se usan como una operación de información para intimidar a Occidente y obligar a los ucranianos a rendirse y aceptar la paz en los términos rusos”.