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Sábado, 17 de octubre de 2026

Sánchez defiende su regularización de inmigrantes ante las críticas de sus socios europeos

3 minutos de noticias · Sociedad

Von der Leyen respalda la postura de Dinamarca y se abre a reforzar el intercambio de información sobre decisiones migratorias nacionales con repercusiones transfronterizas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha restado importancia a las críticas que algunos de sus homólogos europeos han dirigido a la reciente regularización masiva de inmigrantes. Ha defendido que España es un “alumno aventajado” en la lucha contra la migración irregular.

“Una cosa es el discurso, si me permiten, el bla bla bla, y otra cosa es la realidad. Los datos lo que demuestran es que España está teniendo una política muy responsable”, ha afirmado en una rueda de prensa tras la cumbre del Consejo Europeo.

Durante la reunión, Italia, Dinamarca y Polonia intentaron, sin éxito, criticar de forma implícita el “efecto llamada” de la medida en las conclusiones finales. Pretendían incluso relacionar la inmigración irregular con el aumento del crimen y pedir a la Comisión Europea que aumentara la cooperación entre los Estados miembros cuando decisiones políticas nacionales puedan afectar al resto. Tras largas negociaciones, los líderes optaron por un texto escueto que evita ese lenguaje.

La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, ha pedido a la Comisión que “investigue los casos en que un país actúa de forma contraria al resto, permitiendo la estancia ilegal a quienes entran ilegalmente”. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha respaldado esa postura. Ha recordado que las decisiones sobre regularización “son competencia nacional”, pero ha admitido que “pueden tener repercusiones transfronterizas”. La UE ya dispone de un mecanismo para intercambiar información sobre estas decisiones, y von der Leyen ha aceptado apoyarlo con “nuevas herramientas”.

Fuentes diplomáticas explican que, pese a la dureza del debate a puerta cerrada, este terminó convertido en una discusión de visión política sobre la inmigración, con fuertes intervenciones de Frederiksen y de Sánchez. Este ha reconocido discrepancias claras de base con Dinamarca, pero ha diferenciado su postura de las más extremas, como las del primer ministro checo, el ultraderechista Andrej Babis. Babis, al hablar de “lo que ocurre en España”, ha afirmado que “algunos políticos son capaces de sustituir a la población por migrantes solo para estar en esos cargos y para estar en el Gobierno”. Sánchez lo ha comparado con el discurso de Vox.

También el canciller austríaco, Christian Stocker, ha criticado a España por enviar una “mala señal” con la regularización, en un momento en que la UE trata de frenar la inmigración irregular. Según él, la medida tiene “consecuencias” y podría haber contribuido a la crisis migratoria de Ceuta.

Sánchez ha respondido con datos: la entrada de migrantes irregulares por la costa atlántica ha bajado más de un 70% y España no forma parte de ninguna ruta de movimientos secundarios. Ha dicho que lo que se dice y la realidad son “como la noche y el día”, y ha aplaudido que el Consejo Europeo haya aprobado un texto que muestra solidaridad con España tras la crisis de Ceuta y el reconocimiento de esa frontera terrestre.

Von der Leyen ha confirmado que la Comisión presentará antes de que acabe el año un marco de respuesta de emergencia para los desplazamientos masivos repentinos, como el de Ceuta. Según ha dicho, hay “actores estatales y no estatales” que orquestan esos movimientos “con un objetivo claro: desbordar a las autoridades, provocar el pánico y, sobre todo, dividirnos”.