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Sábado, 17 de octubre de 2026

Sánchez lamenta la dimisión de Montse Mínguez como portavoz del PSOE y la atribuye al odio en la política

3 minutos de noticias · Política

Sánchez asegura que intentó evitar la renuncia y que Mínguez le pidió no entrar en las listas; Cristina Morón encabezará la lista del PSC por Lleida.

Pedro Sánchez reúne hoy en Fuenlabrada a la ejecutiva del PSOE, antes del comité federal que ratificará las listas electorales del 29-N, y deberá designar el relevo de Montse Mínguez, que ayer dimitió de todos sus cargos tras la polémica por los negocios inmobiliarios de su pareja en plena precampaña. «Estaba rota», alegó el presidente del Gobierno.

Secretaria general del grupo socialista en el Congreso desde 2023, Mínguez (Lleida, 1976) fue aupada por Sánchez como portavoz del PSOE en julio de 2025, pese a pertenecer al PSC. Hace apenas diez días había sido nombrada también portavoz del comité electoral de Ferraz, y encabezaba la candidatura al Congreso por Lleida.

Tres días después de que estallara la polémica, que Mínguez rebatió como «un ataque personal», dimitió. Por muy lícitos que fueran los negocios de su pareja, estaban abriendo un boquete en una campaña socialista que tiene como eje la defensa del acceso a la vivienda, la lucha contra los desahucios y los fondos buitre. El PP aprovechó la controversia para tratar de desmontarla.

En su despedida, Mínguez afirmó: «Con la conciencia tranquila, la cabeza alta y la fidelidad intacta a mis principios», y anunció su decisión de «dar un paso atrás, convencida de que es lo mejor para el proyecto colectivo al que he dedicado mi esfuerzo, mi compromiso y mis mejores energías». Justificó la renuncia así: «Cuando la ultraderecha llama a las puertas y pretende cuestionar avances sociales, derechos y consensos que han costado años construir, nuestra responsabilidad debe estar por encima de cualquier consideración personal».

El PP, que elevó la presión contra la «hipocresía» del PSOE en materia de vivienda, celebró la renuncia como una nueva pieza cobrada. «No dimite por coherencia, dimite porque la han pillado», afirmó su secretario general, Miguel Tellado, que calificó a Mínguez de «buitre consorte».

Sánchez, que habló ayer desde Bruselas al término del Consejo Europeo, aseguró que trató de impedir que tirara la toalla, aunque aún no había hablado directamente con ella, solo intercambiado mensajes. «Me constaba, porque lo ha hecho saber a algunos compañeros del partido, que Montse estaba pasándolo muy mal desde el punto de vista personal». Y añadió: «La política, algunas veces, maltrata a buenas personas. El caso de Montse es uno de ellos, y me ha pedido ella renunciar a entrar en listas. Yo lo lamento, le dije que no lo hiciera, porque creo que es una extraordinaria portavoz, una inmensa política, pero el nivel de dureza, agresividad y odio que en muchas ocasiones no sufren solamente aquellas personas que están en política, sino también sus seres queridos, es algunas veces irreparable».

Tras las causas judiciales contra su mujer y su hermano, Begoña Gómez y David Sánchez, el presidente aprovechó para reiterar que «desgraciadamente, en muchas ocasiones en nuestro país durante estos últimos años, se han cruzado líneas rojas que no deberían de haberse cruzado, y esta es la consecuencia».

«Lamento mucho que Montse no continúe como diputada, porque es una gran política, es muy buena persona. Y cuando me ha dicho que eran razones personales por las que dejaba la política, no puedo sino apoyarla y respetarlo, pero también lamentarlo, porque perdemos una gran compañera y un gran activo del partido».

El presidente de la Generalitat y líder del PSC, Salvador Illa, también lamentó la decisión y anunció que la tercera teniente de alcalde de Lleida, Cristina Morón, la sustituirá como cabeza de cartel del PSC por Lleida el 29-N.

Mientras, Sánchez seguía pendiente de las negociaciones de última hora con las formaciones a su izquierda para presentar candidaturas conjuntas, sin fruto hasta anoche, lo que podría entorpecer su reelección. «Me encuentro muy animado y optimista respecto a lo que va a suceder el próximo 29-N. Creo conocer bien a la sociedad española y, si no es de una manera, será de otra, pero estoy convencido de que la senda de avance que hemos emprendido hace ocho años va a continuar cuatro años más». Y zanjó: «Es muy necesario un Gobierno progresista en España».