Viernes, 6 de noviembre de 2026
Sánchez niega cualquier vínculo con los detenidos de la nueva pieza del caso Koldo y resta importancia a la investigación
3 minutos de noticias · Política
Seis detenidos, todos ya en libertad, entre ellos el empresario cordobés Cristian Corvillo y la pareja de José Luis Ábalos, en una pieza separada abierta por la Audiencia Nacional. Moncloa asegura que Corvillo nunca fue chófer de Sánchez.
La nueva pieza separada del caso Koldo vuelve a situar al PSOE ante una investigación judicial que lleva años abierta. La operación se ha saldado con seis detenidos en Madrid, Córdoba, Valencia y Sevilla, todos ya en libertad, entre ellos Cristian Corvillo, empresario cordobés y militante socialista, y Andrea de la Torre, pareja del exministro José Luis Ábalos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado este jueves cualquier vínculo con los detenidos: “Ninguna de esas personas tienen que ver conmigo”. Lo ha dicho en la rueda de prensa posterior a la Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, y ha prometido “total colaboración con la Justicia”. Sobre la investigación, ha restado importancia: “No es nada nuevo. Este caso lleva siendo investigado por parte de la Justicia unos cuantos años”.
La pieza, declarada secreta, la ha abierto el magistrado de la Audiencia Nacional Ismael Moreno tras recibir un nuevo informe de la UCO. Es un despiece de la rama de la investigación que aborda presuntas mordidas en contratos de obra pública. En el operativo de este jueves, los agentes han vuelto a entrar en la vivienda de Ábalos en Valencia.
Desde Moncloa aseguran que Corvillo nunca fue chófer de Sánchez, ni durante su campaña para recuperar la secretaría general del PSOE en 2017 ni después, y que el presidente no conoce al empresario ni tiene relación con él: “No ha sido chófer de Pedro Sánchez”. El Gobierno admite que aún no dispone de toda la información por el secreto de la pieza. Por ahora ha trascendido que se han practicado varios registros, uno de ellos en el domicilio de este militante socialista, a quien niegan conocer.
La apertura llega a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre. En Moncloa creen que no tendrá impacto en la campaña, porque el caso ya forma parte de la “rutina judicial”: “Respetamos el procedimiento judicial”. El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, no ha mostrado la misma cautela y ha cuestionado la “casualidad” de que los registros se produzcan en plena precampaña.
Sánchez ha reclamado explicaciones a Alberto Núñez Feijóo por la supuesta oferta económica de un abogado del PP a Koldo García a cambio de información para dañar al Gobierno: “Al igual que nos pide explicaciones, ante las acusaciones tan graves sobre el PP, Feijóo debería dar alguna explicación”. El PP ha negado esa oferta. En Moncloa estudian acciones legales para que, dentro de la causa abierta, se investigue si hubo algún intento de influir en el testimonio del exasesor ministerial.
La dimisión de Óscar Puente
Sánchez se ha referido por primera vez en rueda de prensa a la dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes. Preguntado por qué le pidió que no dimitiera y ahora aplaude su decisión, ha evitado responder directamente: lo “importante”, ha dicho, es que Puente estuvo desde el primer minuto junto a las víctimas, dio la cara, trató de esclarecer las causas de la “dramática tragedia”, aportó “soluciones” y asumió la “responsabilidad política”, por “empatía” y para recuperar la confianza en la Alta Velocidad.
Sánchez ha insistido en una frase que pronunció el día del accidente y que entonces no se tradujo en el cese: “Un país como España no se puede permitir tener dos accidentes de estas características en menos de un año”. El Gobierno tiene que revisarlo, y el vicepresidente Carlos Cuerpo se encarga ahora de esa tarea al asumir la cartera.
En Moncloa defienden que ambas posiciones son compatibles: Sánchez no sabía que Puente dimitiría tras comparecer en la Diputación Permanente del Congreso, y niegan que hubiera sondeos que les llevaran a forzar su salida. El ministro no tenía obligación de dimitir al no tener la “culpa”, pero su decisión es “de gran dignidad y le honra” y, en este punto, la celebran.