Martes, 27 de octubre de 2026
Trump afirma sin pruebas que las elecciones de Brasil están amañadas tras la victoria de Lula
3 minutos de noticias · Internacional
Lula ganó la segunda vuelta con el 51,78% de los votos válidos frente a Flavio Bolsonaro, que no reconoce el resultado y pedirá su anulación ante los tribunales.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado ante un grupo de periodistas que las elecciones en Brasil están “amañadas”, sin citar evidencia alguna. “Tiene una pinta terrible. No tomé partido, pero parecen otras elecciones fraudulentas”, ha dicho. “Las elecciones tienen que ser indiscutibles, y a mí me dio muy mala impresión. Me pareció que tuvo muy mala pinta, la forma en que se hizo el recuento. Francamente, pareció otra elección amañada”, ha añadido antes de volar a Misisipi para un mitin electoral el lunes.
Lula da Silva ganó la segunda vuelta del domingo con el 51,78% de los votos válidos, frente al 48,22% de Flavio Bolsonaro: unos 3,6 puntos de diferencia, 64,2 millones de votos frente a 59,8 millones, es decir, unos 4,4 millones de ventaja. En la primera vuelta, el ultraderechista Flavio Bolsonaro se había impuesto por 2,2 millones de votos.
El candidato derrotado, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ya ha anunciado que no reconoce los resultados y que pedirá la anulación ante los tribunales por la ampliación en dos horas de los horarios en los centros de votación, solicitada por la campaña de Lula. Elon Musk, antiguo colaborador de Trump en el Gobierno, recurrió a X para indicar que no le cuadraban las “matemáticas” al compartir los resultados de la primera vuelta.
La estrategia de Trump no es nueva: si el candidato ganador es afín a sus políticas, aplaude el resultado; si no, siembra dudas, siempre sin prueba alguna. Sucedió en diciembre en Chile, donde se impuso el ultraderechista José Antonio Kast. Desde el Despacho Oval dijo que “la persona a la que había apoyado, que no lideraba, acabó ganando bastante fácilmente”. En marzo, en la cumbre Escudo de las Américas, en Miami, volvió sobre el tema: “Me encanta cuando le doy apoyo a alguien… ¡y no pierde!”. Bromeó incluso con que alguien le pagara por su influencia.
En Colombia aplaudió la victoria de Abelardo de la Espriella en mayo de este año. Antes de la segunda vuelta le dio un “respaldo completo y total” y lo describió como “inteligente, fuerte y decidido”. La noche electoral publicó en Truth Social “Él ganó, ¡GRANDE!”, junto a los resultados preliminares.
Honduras fue el caso más agresivo. Trump presentó al conservador Nasry Asfura como el “único amigo real de la libertad en Honduras”, amenazó con recortar la ayuda si no ganaba y advirtió de represalias si se manipulaban los resultados. Cuando el escrutinio se ajustó, acusó al consejo electoral de intentar cambiar el resultado. En plena campaña indultó además al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en EEUU por narcotráfico.
Con Javier Milei, presidente de Argentina, las relaciones son cordiales y fluidas: es probablemente la alianza más estrecha que Trump tiene en América Latina, y le ha llamado su presidente favorito.
En Estados Unidos, Trump ha manifestado en multitud de ocasiones que le robaron las elecciones que perdió con Joe Biden en 2020. Fue imputado en Georgia por tratar de revertir el resultado en ese estado: telefoneó al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, para pedirle que le encontrara 11.780 votos, los que le faltaban para ganar. El caso acabó archivado y nunca llegó a juicio.